Los niños españoles, los más sedentarios de Europa

Uno de cada cuatro adolescentes no realiza ninguna actividad física



Si el sedentarismo es una de las principales causas de los altos índices de obesidad infantil entre los niños, entonces los adolescentes españoles, y tal y como lo confirman los últimos datos de la Asociación Española de Pediatría, están a la cabeza europea de lo que podría considerarse la nueva epidemia del siglo XXI. De hecho, y según estos estudios, en los que han participado más de 160.000 escolares de 32 países, uno de cada cuatro adolescentes españoles no realiza ninguna actividad física, y apenas el 10 por ciento cumple las recomendaciones de practicar al menos una hora de ejercicio al día.

Los más sedentarios: los chicos y chicas de entre 13 y 18 años, en los que se registran los niveles de actividad más bajos, con todos los riesgos que ello conlleva. Tal y como indican los expertos en pediatría, hacer deporte no sólo mejora las funciones cardiovasculares, la maduración del sistema músculo-esquelético o las habilidades psicomotoras, si no que, además, ayuda a aumentar la autoestima y favorecer la integración, promoviendo conceptos como la superación o el trabajo en equipo.

El deporte es, pues, una de las armas más potentes a la hora de combatir el sobrepeso y la obesidad, y las enfermedades crónicas relacionadas, como la diabetes infantil o de tipo dos, hasta ahora presente únicamente entre los adultos. ¿Necesitas más razones para ‘ponerle las pilas’ a los más perezosos de la casa? Estas son las recomendaciones de ejercicio físico que proponen los profesionales sanitarios:

De 0 a 3 años: El objetivo de la actividad física en esta etapa no es otro que fomentar entre juegos el adecuado desarrollo del bebé, fortaleciendo su musculatura para que aprenda a manipular cosas y moverse, hasta que empiece a gozar de cierta autonomía y pueda explorar su entorno. A esta edad, los niños deberían realizar por lo menos 30 minutos de actividad física cada día, como la natación especializada para bebés.

De 3 a 5 años: Esta etapa es una de las más importantes ya que se desarrollan tanto las habilidades perceptivas (corporal, espacial y temporal) como físicas (desplazamientos, saltos, giros, lanzamientos, reequilibrios…). La actividad debe ser multidisciplinar y variada, y presentarse en forma de juego. La natación sigue siendo muy recomendable, así como la psicomotricidad, que además favorece la interacción con otros niños de su edad.

De 6 a 9 años: A partir de los 6 años, se inician las actividades deportivas escolares y las clases de educación física adquieren un papel protagonista en el desarrollo motor del ‘peque’. Lo importante a partir de esta edad es adquirir el hábito de realizar ejercicio diariamente, a poder ser practicando varios tipos diferentes de deporte.

De 10 a 16 años: En esta etapa es fundamental la consolidación de los hábitos deportivos, ya que es durante el inicio de la adolescencia cuando más riesgo se corre de dejar de realizar actividad física, especialmente entre las chicas.

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