¿Sabes cómo prevenir la hipertensión entre los adolescentes?

La obesidad y el sobrepeso pueden traducirse en un factor de riesgo cardiovascular



Las señales de alarma no dejan de llegar de entre pediatras y expertos en nutrición: la obesidad ha aumentado de manera exponencial en las últimas dos décadas, y en la actualidad afecta nada menos que al 40 por ciento de niños y jóvenes, de entre 2 y 24 años. Este incremento ‘de peso’ entre la población infantil, que sufre una de las epidemias más silenciosas del siglo XXI, es, a su vez, causa de un sinfín de problemas de salud normalmente asociados a la edad adulta, y que comienzan a manifestarse cada vez más temprano, como la hipertensión, las lesiones arterioscleróticas y la diabetes.

De hecho, y según estiman los expertos de la Sociedad Española de Hipertensión, entre el 1,5 y el 3 por ciento de la población infantil sufre problemas de presión arterial, con una prevalencia de hasta el 15 por ciento en el caso de los adolescentes. La lectura es clara: nuestros hijos están menos sanos. Por eso, y aprovechando el Día Europeo de la Prevención del Riesgo Cardiovascular, celebrado ayer 14 de marzo, los especialistas de la asociación han insistido en dinamitar los peores hábitos de consumo y alimentación de nuestros hijos, a fin de combatir el sobrepeso y sus consecuencias más graves entre las nuevas generaciones.

Y es que, según sus estudios, la obesidad infantil se ha convertido en el principal factor de riesgo cardiovascular para nuestros hijos. Una dolencia que comienza a gestarse en la infancia, y que conlleva el correspondiente aumento en el índice de mortalidad llegada la edad adulta: según los datos, uno de cada cinco jóvenes sufrirá un evento cardiovascular en su vida. La prevención es, pues, fundamental: integrar la actividad física como un hábito diario en su vida, inculcarles una educación alimentaria saludable desde pequeñitos, encaminada a enseñarles a comer de todo y bien, o combatir con fuerza el sedentarismo en las actividades lúdicas (el fatal trío televisión-ordenador-videoconsola), son los cimientos para construir unos hábitos cardiosaludables, que se prolonguen durante toda su vida.

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