¿Cómo ayudarles a escoger la mejor mascota?

Decantarse por un perro o un gato no es sólo cuestión de gustos

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La decisión de tener una mascota que acompañe a nuestros hijos a través de las diferentes etapas del crecimiento no se basa sólo un capricho o un antojo pasajero: existen multitud de beneficios, al igual que responsabilidades, que pueden hacer del animal una fuente de enriquecimiento personal, no sólo para el pequeño, sino para toda la familia. Una experiencia única e inolvidable, que no debe tomarse a la ligera ni siquiera cuando aún nos estemos debatiendo entre qué tipo de mascota es la más adecuada para regalar a nuestros hijos, y cuáles son las preferencias de los más pequeños.

  • Un aspecto fundamental a tener en cuenta a la hora de escoger un compañero de juegos para nuestros hijos es el tiempo del que disponemos, nosotros y ellos, para cuidar de él. Aunque es tentador adoptar o adquirir un adorable cachorro de cocker, un teckel o un bóxer, los perros (eternos favoritos de los niños) son presumiblemente la mascota que más atenciones, y por tanto horas de dedicación requiere, por encima de gatos, hamsters, peces o periquitos.
  • El espacio disponible es otra cuestión que hay que someter ‘a debate’ a la hora de decidirnos por qué animal meter en casa: los animales necesitan vivir en un entorno que se asemeje lo más posible a su hábitat natural (un terrario o una pecera lo bastante grande en el caso de roedores y peces) para crecer sanos y felices, y requieren del suficiente hueco donde, no sólo comer o dormir, sino también corretear y jugar.
  • ¡Cuidado con las alergias! Los amiguitos más ‘peludos’ de nuestros hijos son los que a su vez presentan más problemas a la hora de establecer una convivencia con ellos. Los ácaros suponen una auténtica fuente de complicaciones respiratorias para los alérgicos (afectando muchas veces también a los adultos), por lo que antes de decidirnos por uno u otro, es imprescindible estar seguros de que todos los miembros de la familia toleran los alérgenos presentes en el pelo animal. No hay nada peor que adoptar un nuevo gatito y tener que deshacerse de él por los continuos estornudos y picores que produce su presencia…
  • Haz cálculos de cuánto quieres invertir al mes en tu mascota, y ajusta el presupuesto según tus preferencias. Comprar un perro no supone únicamente una inversión inicial: vacunas, pienso, cunitas, juguetes o la eventual visita al veterinario son un ‘suma y sigue’ que es imprescindible tener en cuenta desde el minuto 1. El dinero que inviertas en tu mascota varía, además, en función de la raza y tipo de animal: infórmate antes de dar el paso.
  • Por último, cerciórate de que la mascota se adapta a las necesidades sociales y afectivas de tus hijos según su edad. Muchas veces, sucumbir a los deseos de niños muy pequeños no acarrea más que un buen montón de responsabilidades extra para los papás, que deben hacerse cargo de toda suerte de tareas nuevas y sacrificios que los niños no pueden asumir aún debido a su edad. Antes siquiera de planearte de llegar a un acuerdo con ellos, revisa bien la lista de beneficios que aporta cada mascota, y consulta con los ‘peques’ de la casa hasta dar con el compañero ideal.

¿ Están tus hijos a cargo de una mascota?

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