La postura durante el embarazo: ¡Olvídate del dolor de espalda!

El período de gestación suele acarrear un buen número de molestias lumbares entre las nuevas mamás



El dolor de espalda durante el embarazo, especialmente si estas afrontando ya la última etapa, es prácticamente inevitable y común a todas las mamás ‘a la espera’: el aumento de peso y tamaño del vientre, la expansión del útero a fin de albergar al bebé, la inclinación natural hacia atrás de los hombros o la desviación del centro de gravedad, requieren de un desarrollo muscular en la espalda y las lumbares que, si se carece de él, suele provocar molestias e incomodidad en prácticamente cualquier postura. ¿Quieres algunos trucos para ‘ahorrarte’ los pesados dolores de espalda?

Camina a menudo, que no es lo mismo que permanecer de pie a menudo...
Si te encuentras ya en un avanzado estado de gestación, andar de forma habitual, incluyéndolo como parte de tu rutina diaria, es un ejercicio saludable y poco agresivo que podrás mantener hasta casi el final del embarazo. Procura mantener las caderas firmes y proyectarlas hacia delante, sin arquear la espalda, y mantén un ritmo pausado y suave. Eso sí, el permanecer de pie sin estar en movimiento (por ejemplo, en el entorno laboral), puede agravar considerablemente el dolor de espalda y la tensión lumbar: busca asiento o apoyo cuando lo necesites.

Apuesta por el zapato cómodo. Por muchas celebrities que veas en las revistas luciendo taconazo y tripita al mismo tiempo, una larga jornada sobre un par de tacones puede traducirse, casi sin lugar a dudas, en un intenso dolor de espalda al final del día. A lo hora de elegir, hazlo con cabeza, y busca un zapato de plantilla cómoda y transpirable, con tacón bajo y que no sea muy plano (produce casi los mimos dolores en la planta del pie que el tacón alto en la espalda), y que facilite la circulación de retorno en las piernas.

Cuando te agaches, no te inclines sobre ti misma. Es preferible doblar las rodillas y ponerte en cuclillas, manteniendo la espalda recta. Asimismo, es importante mantener la espalda erguida y apoyada en el asiento mientras estés sentada, y, a ser posible, con un almohadón o refuerzo que haga sujeción en los riñones.

Hazte con unos cuantos pares de pantalones premamá, y asegúrate de que la banda elástica sujeta con firmeza el abdomen. Te ayudarán a cargar mejor el peso extra y, si lo necesitas, puedes adquirir también una faja de refuerzo para las lumbares.
Déjate mimar, y regálate de vez en cuando un masaje especial, diseñado para aliviar tensiones en las mujeres embarazadas. Los ejercicios de respiración, estiramientos y relajación de las clases de yoga prenatal te ayudarán a afrontar las semanas que te quedan con armas ‘de primera’ contra el dolor de espalda, los nervios y la tensión acumulada.

Si trabajas sentada en una oficina, procura tener a mano todo lo que necesitas para estar cómoda en las 8 largas horas que dure tu jornada laboral. Un cojín lumbar, un taburete para poder levantar de vez en cuando las piernas, un soporte para colocar el monitor a la altura de los ojos… Procura no cruzar a menudo las piernas, da paseos cada dos horas y realiza pequeños ejercicios y estiramientos cada vez que te sientas incómoda: cabeza, hombros, cintura…

¿Qué consejos posturales darías a las mamas embarazadas?

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