¿Cómo entretenerles cuando están malitos?

Pasar uno o varios días ‘en cama’ no tiene por qué suponer un completo aburrimiento para los más pequeños



Fiebre, vómitos, diarrea o hasta un simple catarro pueden suponer, muchas veces, que el ‘peque’ tenga que quedarse en casa en lugar de ir al ‘cole’ a la guardería. Prevenir los contagios, y darle tiempo a que se recupere y deje de estar malito, son la primera causa por la que muchas veces tenemos que quedarnos en casa cuidando del pequeño de la familia, haciendo las veces de enfermera provisional. ¿Quieres algunos trucos de experta para hacerle pasar el mal trago de la forma más divertida posible?

Dad juntos un repaso a los álbumes de la familia. Hurgar en el baúl de los recuerdos es uno de los pasatiempos preferidos de los ‘peques’. Ver cómo éramos cuando teníamos su edad, y las mil y una historias que acompañan estos recuerdos, es una eficaz manera de pasar las horas muertas cuando tenemos que quedarnos encerrados en casa, con jarabes y aspirinas de por medio.

Déjale cerca la videoconsola. Aunque siempre es mejor leer o pintar que jugar con la consola y el ordenador, cuando están malitos muchas veces es preferible darles un poco de ‘cancha’ y aumentar las horas de juego permitidas al día. Eso sí: no te excedas o lo pagarán con un dolor de cabeza en aumento…

Si vais a jugar juntos a un juego de mesa, pónselo fácil y escoge uno que se le dé especialmente bien. Las bajas defensas propias de catarros y gastroenteritis no son las mejores aliadas a la hora de enfrentarse a complicadísimos puzzles y larguísimos panfletos de instrucciones.

Si se encuentra ya en la recta final de la enfermedad, salir a dar un paseo y respirar algo de aire fresco puede ser más beneficioso que contraproducente. Eso sí, asegúrate de que no sea un día excesivamente frio (si hace sol y calorcito mejor que mejor) y abrígale convenientemente, poniendo especial cuidado en mantener la garganta a buen recaudo dentro de una bufanda.

Ver la tele juntos es una de las actividades de rigor cuando están malitos y en la cama. Si es necesario, traslada el televisor a su habitación (uno de los grandes privilegios de estar enfermos cuando somos pequeños), y déjale el mando cerca junto a unos cuantos deuvedés. ¿No sabes cuál elegir? Date una vuelta por nuestra selección con las mejores pelis infantiles para ver en familia.

Mímalo (aún) más que de costumbre. Déjale comer esas galletas que tanto le gustan tanto o prepárale su comida preferida y llévasela a la cama en una bandeja.

Dale rienda suelta a tu imaginación, y pon manos a la obra con unas cuantas manualidades caseras. Un collar hecho con macarrones, esculturas de pasta de papel o fabricar una careta con cartulina son algunas de vuestras opciones, aunque no las únicas. Bastará con proveerle con un poco de pegamento y tijeras, unos rollos de papel de cocina y unas temperas solubles en agua (fáciles de lavar en el caso de que las sabanas o el pijama terminen de un color diferente al original), para que se lo pase ‘bomba’.

¿Qué trucos tienes tú para entretener a los ‘peques’ cuando se quedan en casa?

Más sobre: