¿Sabes cómo evitar los ataques de celos entre los 'peques'?

Los celos suelen ser la reacción más natural ante la llegada de un nuevo hermanito

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La llegada de un nuevo hermanito no siempre es bien recibida por los 'peques' - y hasta entonces 'reyes'-, de la casa: muchas veces, alterar el estatus de los pequeños dentro del orden familiar puede traer consigo enfados, alguna que otra lágrima, y, lo que es peor, los temidos ataques de celos, que pueden prolongarse durante años si no se cortan a tiempo. ¿Quieres algunos consejos para evitarlo?

Las comparaciones son odiosas. Lo quieras o no, los mayores comenzarán una constante y perpetua comparativa una vez el bebé se haya instalado en casa: las atenciones que requiere el recién nacido, obviamente, varían respecto a las necesidades del hermano mayor, y las diferencias no tardarán en ser percibidas y subrayadas por el pequeño. Por eso, y aunque parezca una contradicción, evita tratarlos con 'equidad'. Cada niño es un mundo, así que, en vez de dejarte llevar por el sentido de la justicia, procura conceder a cada uno el tiempo y las necesidades que requieran respecto a su edad, intereses o forma de ser.

No te dejes llevar por sus quejas. 'Mi vaso tiene menos zumo', 'A él le has puesto más patatas', 'Yo también quiero chocolate'... Las peticiones y los 'yo más' son en realidad llamadas de atención, que poco o nada tienen que ver con un reparto equitativo de la comida, los juguetes o el tiempo que les dedicas. No te dejes influenciar, y reparte de la manera en que creas conveniente.

¿Juguetes compartidos o separados? Compartir los juguetes es una manera de estrechar lazos entre hermanos. Aun así, la guerra por el 'esto es mío' es más que habitual entre mayores y pequeños, y puede llevar a generar algunos celos entre ellos. Enséñales a compartir determinados juegos, pero permite que el mayor tenga acceso restringido a una serie de elementos 'de mayores'. Procura que cada uno disponga de su propio espacio, ya sea en habitaciones separadas, una estantería o un cajón de juguetes especial.

No hagas de tu hijo mayor un baby-sitter. Muchas veces, el rol de hermano mayor conlleva convertirse en el 'vigilante' del pequeño, dando lugar a más de un encontronazo, especialmente cuando el menor de ellos comienza a desarrollar sus propias inquietudes y personalidad. No le cargues con más responsabilidades de las que le corresponden, y enséñale a tener paciencia con su hermanito. Explícale que, como hermano mayor, es capaz de hacer muchas más cosas de las que el pequeño todavía ni tan siquiera es consciente, y hazle ver que todo aquello que haga sirve de ejemplo para el recién llegado.

Reparte tu tiempo. Aunque ser padres de una familia numerosa suele dejar bastante poco margen para casi nada, dedicar un rato en exclusiva a nuestro hijo mayor reducirá considerablemente los celos que puedan generarse del trato 'exclusivo' recibido por el bebé: pregúntale como le ha ido en el cole, interésate por sus amigos, pídele que te enseñe su último dibujo, o que te cante una canción... Cualquier excusa vale.

Hay días que son especiales. Aunque comprar las cosas a pares es una buena técnica para evitar peleas (dos juguetes, dos libros, dos helados...), hay veces que, sencillamente, tendrás que marcar a diferencia entre uno y otro: los cumpleaños, las buenas notas, una jornada especialmente valiente en el dentista... No te dejes llevar por el miedo a las posibles 'envidias', y marcar la diferencia cuando sea necesario.

¿Tienes problemas para controlar los celos entre tus hijos?

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