¿Cuáles son los síntomas del cáncer infantil?

La detección precoz es clave cuando la enfermedad se manifiesta a una edad temprana



Es una de las palabras que más tememos oír de la boca del médico cuando acudimos a la consulta. El cáncer, especialmente cuando se da en la infancia, genera dudas y temor a partes iguales, y es fundamental diagnosticarlo a tiempo para poder tratarlo adecuadamente. En este sentido, y sobre todo teniendo en cuenta que entre los menores de edad la enfermedad se extiende con mayor rapidez, es importante estar sobreaviso ante los posibles síntomas, a fin de consultar con el pediatra si tenemos la menor sospecha de que nuestro hijo podría presentar alguna dolencia relacionada con él.

Esté localizado en el área del cuerpo que sea, el cáncer supone, por definición, un crecimiento incontrolado de las células: en lugar de desarrollarse correctamente, estas células crecen de manera anormal, destruyendo los tejidos vecinos hasta acabar extendiéndose a otros órganos. Aunque se estima que el cáncer es la segunda causa de muerte entre los niños de entre 1 y 14 años, siendo los más comunes la leucemia, los tumores cerebrales, el linfoma y el cáncer de huesos, los expertos, y en concreto el Dr. Juan Casado, Jefe de Pediatría del Hospital Niño Jesús de Madrid, hablan, también, de calma a la hora de afrontar la enfermedad: hasta 8 de cada 10 niños se curan, siempre y cuando sean diagnosticados y tratados convenientemente con quimioterapia, radioterapia o cirugía.

Aunque cada tipo de cáncer cuenta con su propio diagnóstico y síntomas en función de las células implicadas, existen algunas señales comunes que es importante tener en mente. La clave: estar pendientes de la 'acumulación' de diversos síntomas, ya que la gran mayoría pueden confundirse con dolencias infantiles comunes, complicando el proceso de prevencion, tal y como advertia la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), Isabel Oriol, el pasado mes de octubre. Los dolores no justificados, por ejemplo, son una señal de alarma común, así como la combinacion de fiebre, cansancio constante y pérdida de peso. La inflamación de los ganglios linfáticos, la anemia y los moretones frecuentes, que aparecen sin que haya habido un traumatismo previo, así como los dolores de cabeza acompañados de alteraciones en el sueño o vómito, o la presencia de hinchazón en el abdomen, son otros de los síntomas que nos pueden poner en alerta a la hora de detectar un posible caso de cáncer.

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