¿Jugamos menos con nuestros hijos?

El último informe de Chicco analiza el cómo, cuándo y por qué de la compra y el uso de los juguetes en casa



La falta de tiempo es la causa principal por la que los padres y madres españoles no juegan con sus hijos tanto como les gustaría. Al menos así es tal y como lo determinan los resultados del II Estudio Nacional sobre la Infancia desarrollado por Chicco: más de 2.000 padres y madres con hijos menores de 5 años han sido el objetivo de este estudio, cuyos resultados la popular casa de juguetes ha querido avanzar antes del inicio de la Navidad.

En concreto, y según sus encuestas, un tercio de las madres y casi la mitad de los padres consideran que no juegan lo suficiente con sus hijos. De ellos, alrededor del 80 por ciento aseguran que se debe a que no disponen de tiempo para hacerlo, por encima de la falta de paciencia y costumbre, o porque no saben a qué o cómo jugar con ellos.

Los juguetes se convierten, pues, en la principal fuente de entretenimiento para los hijos, aunque no es el primer motivo que impulsa a los papás a comprar un nuevo 'amiguito': llegado el momento, en torno al 75 por ciento de padres basan la elección y compra de un juguete en el hecho de que éste sea educativo, en lugar de su capacidad para entretener a los 'peques'. El momento para hacerlo, casi siempre, coincide con la llegada de los cumpleaños y de las fiestas navideñas, y, sólo ocasionalmente, cuando nos encontremos con algún juguete que llame la atención, aunque no haya motivo concreto para hacer un regalo.

En los aspectos negativos del consumo de juguetes, sorprendentemente, a un tercio de los padres no les importa si no están homologados por la Unión Europea, ya sea porque no se fijan en ello, o porque los adquieren si les parecen interesantes al margen de que no cuenten con las garantías europeas. Por otra parte, cabe destacar que más de la mitad de padres consideran que los juguetes que se fabrican para niños menores de 5 años presentan diferencias según el sexo al que van dirigidos. Además, prácticamente la totalidad de entrevistados considera que la cantidad de juguetes que tienen los niños actualmente es excesiva, lo que se debe a que ellos mismos son demasiado permisivos, seguido de la presión publicitaria ejercida por los medios, especialmente durante la Navidad.

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