En la guardería, ¡cuidado con la gripe!

Los 'peques' de entre 6 y 24 meses son uno de los principales receptores del virus


 

'Pillar' la gripe es prácticamente un ritual más de la temporada: si no nos andamos con ojo y prevenimos su contagio recibiendo la vacuna correspondiente al inicio del invierno, pasar unos cuantos días en cama sufriendo sus síntomas es algo habitual. Hasta el 15 por ciento de los adultos y entre el 15 y el 42 por ciento de los jóvenes y niños en edad escolar, la sufren cada año. Al menos así lo indican los datos del último Estudio de la Gripe del Hospital de Basurto, en Bilbao, desde donde, además, señalan a los pequeños de la familia como una de las principales fuentes de transmisión del virus tanto dentro de casa como en el cole.

Los más afectados: lo 'peques' que aún van a la guardería, de los cuales hasta un 50 por ciento se enfrenta cada invierno a la molesta gripe, siendo este tipo de centros el caldo de cultivo ideal para el virus gripal. Por eso, y sobre todo si sumamos a esta sobre-exposición el hecho de que es entre las personas de edades extremas -niños y ancianos-, donde se da un mayor riesgo de hospitalización por complicaciones, es especialmente importante concienciar a los padres con hijos de entre 6 y 24 meses de la importancia de la vacuna temprana, así como de sus beneficios para la familia al completo.

En el caso de los niños que pertenezcan a un grupo de riesgo, como los 'peques' que sufren de diabetes, o los lactantes menores de seis meses y a los que es imposible vacunar (a diferencia de las mamás embarazadas), la prevención viene directamente del entorno familiar, siendo recomendable en estos casos la vacunación de los padres y cuidadores como método de control.

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