Este otoño, ahorra en resfriados fortaleciendo sus defensas

Una buena alimentación es clave para protegerles cuando llega el frío



Los cambios bruscos de temperatura en el otoño, las primeras lluvias persistentes y el 'mal trago' de adaptarse de nuevo a los madrugones y al apretado horario escolar, favorecen, en ocasiones, la aparición de resfriados y otitis entre los niños, con más frecuencia en estos meses que en otras épocas del año. El sistema inmune 'en vías de desarrollo' de los más pequeños requiere de un refuerzo 'extra' en estas primeras semanas, que nos ayude a prevenir catarros, gripes y otros virus una vez el frío se haya instalado definitivamente. Una alimentación rica en frutas y verduras, la adopción de sencillas pautas de higiene, o el refuerzo de las defensas, son algunos de los 'trucos' preventivos más comunes, que dan buen resultado sin apenas esfuerzo.

Una de los indicadores de salud más frecuentes y recomendados por los pediatras es la alimentación: mantener una dieta equilibrada, con gran presencia de frutas y verduras, en especial de los 'antibióticos naturales', como el ajo o la cebolla (indicados en infecciones respiratorias), el limón, las fresas o las setas, con una gran capacidad antiviral y antibacteriana, son clave a la hora de hacer frente a la temporada de catarros. La prevención del contagio en el colegio es igualmente importante: para evitarlo en la medida de lo posible, haz entender a los 'peques' que el lavarse las manos con frecuencia o cubrirse la boca o la nariz al toser o estornudar no son sólo cuestiones de higiene, sino una manera de evitar pasarse unos días metidos en la cama, y lo que es peor, con mocos, toses o fiebre.

A la hora de salir a jugar al parque, asegúrate de evitar los cambios bruscos de temperatura vistiéndoles sólo con la ropa necesaria, ya que cuando llevan excesivo abrigo, los 'peques' tienden a quitársela, lo que, acompañado de una inspiración profunda de aire frío, puede desencadenar un resfriado. Por ultimo, para reforzar las defensas y ahorrar en pañuelos de papel y visitas al pediatra, los medicamentos homeopáticos compuestos pueden ser una buena alternativa a la medicina y homeopatía clásicas, ayudando a a mantener a raya las infecciones víricas de manera natural, desde adolescentes a recién nacidos, sin los efectos 'secundarios' relacionados con el sistema digestivo de los analgésicos convencionales.

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