10 cosas que debes saber sobre la dermatitis atópica

Es una de las afecciones de la piel más comunes entre los niños



Aunque en ocasiones puede permanecer hasta la edad adulta, la dermatitis atópica suele afectar, sobre todo, a los bebés, prolongarse durante la infancia y no remitir hasta la adolescencia. Esta afección de la piel, caracterizada por una hipersensibilidad y sequedad excesivas, es una gran desconocida entre las mamás, especialmente las primerizas, y una fuente de preocupación especialmente tras la aparición de los primeros síntomas. ¿Quieres estar alerta para que no te pille desprevenida? Te damos diez factores clave sobre la dermatitis en los niños.

¿A qué edad se manifiesta?
Generalmente, la dermatitis atópica comienza antes de los 6 meses y mejora, en un 80 por ciento de los casos, una vez alcanzados los 7 años. Aunque siempre tendrán una piel con tendencia a la sequedad e irritabilidad (muchos incluso durante su vida adulta), la mayoría de niños no se ven afectados por nuevos brotes, exceptuando durante los periodos de estrés propios de la adolescencia.

¿Cómo se reconoce?
Aunque por norma general la piel del bebé es mucho más sensible, y, por tanto, propensa a afecciones dermatológicas, lo más corriente es que en los casos de dermatitis atópica la piel presente una sequedad fuera de lo habitual, con placas rojizas, y ligera descamación.

¿Por qué ciertos niños tienen dermatitis atópica?
Las principales causas son herencia familiar y agentes externos contraproducentes, que hacen empeorar los síntomas, como las prendas de lana o los cambios bruscos de temperatura.

¿Dónde aparece?
En el bebé: sobre las zonas redondeadas, como rodillas, frente o mentón. En los niños: en la zona interior de los codos, detrás de las rodillas, los pies, manos, torso y cuello. En los adultos: en la cara, codos y manos.

¿Es contagiosa?
No, los niños afectados de dermatitis atópica deben continuar con su vida normalmente y jugar con otros niños. Eso sí, siempre se debe informar a los profesores y tutores del colegio o guardería, para que puedan tomar las precauciones necesarias, como sentar al niño lejos del radiador, o vigilar que no vaya cubierto con excesiva ropa.

¿Pueden practicar deporte con normalidad?
Sí, pero para evitar irritaciones después del esfuerzo es importante que aprendan a secarse la piel sin frotar y ponerse ropa limpia y seca una vez hayan acabado de correr y jugar. A la hora de ir a la 'pisci', un niño afectado de dermatitis atópica puede nadar como los otros niños, siempre y cuando no exista objeción médica por parte del pediatra. Eso si, el cloro o la sal del mar pueden irritar la piel, por lo que se recomienda aclararla bien y aplicar una crema hidratante por todo el cuerpo después del baño.

¿El sol es beneficioso o perjudicial?
Aunque el eccema mejora en verano, se aconsejan ciertas medidas de precaución, como estar a la sombra, llevar a menudo puesta la camiseta y la gorra, y aplicar con frecuencia cremas de alta protección solar.

¿Los niños pueden tener animales de compañía?
Sí, pero en ningún caso dormir con ellos. Además, los padres deben estar alerta y mantener una correcta higiene en el hogar.

¿Existen alimentos que pueden desencadenar la dermatitis?
Existen ciertos alimentos que pueden desencadenar reacciones de sensibilidad en los niños, como la leche de vaca, los huevos, los cacahuetes, las gambas o el sésamo. Aunque siempre es preferible consultar con el dermatólogo antes de recortar la dieta de los 'peques'.

¿Es necesario tomar dermocorticoides?
En principio no, ya que los dermocorticoides son el tratamiento estándar de las recaídas en el eccema atópico. Es importante seguir el tratamiento médico de principio a fin porque cuando el tratamiento es aplicado correctamente, el prurito desaparece a los pocos días sin efectos secundarios.

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