Gafas de sol para los 'peques': ¿Proteges sus ojos adecuadamente?

El cristalino de los niños es más sensible a las peligrosas radiaciones ultravioleta



Modelos: Rayban Wayfarer en color morado; con divertidos estampados de colores, de Agatha Ruiz de la Prada; de resina resistente a los golpes, de Imaginarium.


Las vacaciones están a la vuelta de la esquina, y muchos esperan ya desde hace semanas que lleguen los eternos días de sol frente al mar, los castillos en la playa y los helados de chocolate. El verano es una de las épocas más anheladas por papás y niños, aunque no por ello debemos relajarnos: los rayos del sol puede hacer estragos en la piel o los ojos si no nos andamos con cuidado, y es por eso que haya que prestar atención entre los pequeños de la familia a la hora de protegernos de ellos, ya sea bajo la sombrilla, con lociones de protección solar o un juego de gafas de sol.

Estas últimas, en concreto, son una de las grandes olvidadas a la hora de equipar a los peques para ir a la playa, o simplemente, salir a dar un paseo bajo el sol. De hecho, y precisamente en estos meses, son los niños los que pasan más tiempo al aire libre, y pueden llegar a estar hasta tres veces más expuestos a la radiación solar que los adultos. A pesar de ello, en los últimos estudios realizados entre las familias europeas a cerca de la salud visual de los más pequeños, se revela que un 23 por ciento de los padres no toma ningún tipo de precaución a la hora de proteger los ojos de sus hijos de las peligrosas radiaciones ultravioleta. El mayor peligro: sus efectos son acumulativos, por lo que una exposición prolongada durante muchos años puede conducir a la aparición temprana de cataratas o degeneración macular, además de los incontables problemas de aprendizaje e inadaptación en el 'cole' que los peques puedes sufrir una vez desarrollen problemas en la vista.

La protección de los ojos desde una edad temprana resulta, pues, esencial: unas gafas homologadas, con filtros adecuados que bloqueen el 100 por cien de la radiación solar, y una gorra o visera que reduzca la cantidad de rayos ultravioletas que reciben los ojos, serán fundamentales para afrontar una jornada 'playera', incluso cuando está nublado. ¿La clave para convencerles de llevarlas puestas? Encontrar un modelo resistente a los golpes, flexible y de divertidos colores, que atraiga su atención, y enseñarles cómo los mayores, también, nos protegemos cada día con ellas.

¿Crees que tus hijos se pondrían gafas de sol?

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