Premamás y viajeras: Consejos para unas 'vacaciones diez'

Toma nota de nuestras recomendaciones para afrontar un viaje sin ningún tipo de complicaciones



Viajar por dos es, al igual que todo lo relacionado con el embarazo, una aventura que es necesario planificar con antelación, especialmente si piensas hacerlo fuera del segundo trimestre. ¿Quieres saber qué pequeños trucos marcan la diferencia? Toma nota del decálogo para las premamás más 'viajeras':

1. Destinos sencillos. No se trata de no abandonar tu ciudad, pero piensa que, si ya tienes más calor de la cuenta en una jornada normal, exponerse a las temperaturas del trópico, o 'trotar' por el sudeste asiático pueden suponer un plus de cansancio, estrés y esfuerzo físico que poco o nada tiene que ver con el término 'vacaciones'. Los destinos sencillos, asequibles y cercanos, donde te sientas a gusto y a la vez puedas disfrutar de tu estancia, toman prioridad en la agenda de las premamás.

2. ¿Sabes qué son los Babymoon? Un capricho al alcance de todas las futuras mamás son los hoteles que cuentan con comodidades 'extra' para las embarazadas. Antes de realizar la reserva, asegúrate apuntarte a un programa Babymoon, un movimiento muy de moda en Estados Unidos, que consiste en organizar paquetes de viajes diseñados para las parejas embarazadas (similar a los paquetes de Luna de Miel, o Honeymoon): chocolates y canastas de frutas como regalos de bienvenida, masajes, habitaciones especiales, baños en agua de rosas, degustación de tés... Piensa que éste puede ser vuestro último viaje como familia de dos, así que... ¡disfrútalo al máximo!

3. Maleta premamá. Seguro que a estas alturas ya estás más que acostumbrada a la ropa premamá: pantalones con cinturilla elástica, prendas ligeras, fibras naturales, zapatos cómodos para evitar que se te hinchen los pies... No te olvides de incluir en tu equipaje alguna prenda de abrigo, aunque viajes a un clima cálido, y un fular o pañuelo para el cuello para 'esquivar' los efectos del aire acondicionado en el avión o el hotel.

4. Antes de subir al avión... Llegado el momento del check-in, sobre todo si es un vuelo de larga distancia, asegúrate de indicar tu estado a la compañía aérea para que te asignen un asiento de pasillo: te permitirá estirar mejor las piernas y podrás levantarte para ir al baño todas las veces que quieras, sin necesidad de incomodar a otros pasajeros. Además, comprueba las distintas opciones del menú, y evita las carnes crudas como el roast beef: si hay una opción vegetariana, mejor que mejor.

5. Ya en el aire. Una vez haya despegado el avión, asegúrate de dar algún paseo que otro arriba y abajo de la cabina para estirar la espalda, y haz uso de un pequeño cojín o almohada para estar más cómoda. Haz rotaciones con los tobillos cuando estés sentada, para que no se te hinchen.

6. Mímate... y déjate mimar.
Por una vez, tienes derecho a sentirte como una auténtica reina, así que... ¡déjate mimar! Olvídate de cargar con el peso de las maletas, elige restaurantes que se adecuen a tus gustos o 'antojos', camina sólo lo que necesites... Disfruta de tus vacaciones.

7. Sé precavida. Que a medida que avanza el embarazo se agudizan nuestros sentidos no es ningún secreto. Si en algún momento de tu viaje tienes la necesidad de combatir un mal olor, no lo pienses dos veces: pulveriza el aire a tu alrededor con un spray que oculte o atrape los malos olores. En cuanto a los platos exóticos... quizás tengas que dejarlos para otra ocasión, si no quieres acabar indispuesta o con el estómago revuelto en mitad de tus vacaciones...

8. ¿Y los antojos? No siempre es sencillo dar respuesta a los repentinos antojos, especialmente si estás en plena excursión turística, así que, antes de abandonar el hotel, hazte con agua suficiente y algún que otro snack para picar. Las bolsas de frutos secos y las frutas deshidratadas son una alternativa perfecta para matar el hambre: fáciles de transportar, saludables y deliciosos.

9. Viajar en coche... Una buena alternativa a los viajes en avión, especialmente si lo que buscas es un fin de semana relajado en la playa o en una casa rural, es ir en coche: puedes parar cuando quieras para ir al baño, estirar las piernas, o 'cazar' esa chocolatina con la que llevas horas pensando en cualquier estación de carretera. Eso sí: imprescindible el cinturón especial de tres puntos para embarazadas, que evita que la presión incida sobre el abdomen.

10. … y en tren. Uno de los medios de locomoción más antiguos, y hoy en día más en desuso, es en realidad una alternativa perfecta para las embarazadas. Bajo índice de accidentes, velocidad estable, espacio de sobra para moverse y estirar las piernas, baños, cafetería... Dale una oportunidad al tren.

Fuente: Easyviajar.com

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