¿Es necesario que me haga una amnioscopia?

Esta prueba se realiza a la mujer embarazada cuando el parto no se produce en el tiempo que se había establecido y se retrasa más de la cuenta.

Esta pregunta debe contestarla el especialista que esté llevando tu embarazo, ya que debe ser él, el que tenga la última palabra. La prueba se lleva a cabo mediante un amnioscopio con el que se realiza un examen visual del estado en el que se encuentra el líquido amniótico y ver si existe hipermadurez fetal.

Una prueba de gran importancia
El amnioscopio está diseñado para llevar a cabo un estudio indoloro del líquido amniótico a través del cuello del útero. Este aparato permite al especialista llegar a la bolsa de aguas, que está formada por unas membranas muy finas y es donde se encuentra el líquido amniótico y está flotando el bebé.

Gracias a la amnioscopia se tiene certeza de cuál es la posición fetal y cuál es el estado en el que se encuentra el líquido amniótico. Mediante un haz de luz se ve la coloración del líquido amniótico para comprobar si tiene un tono amarillento que podría indicar la presencia de bilirrubina, lo que se traduce en una incompatibilidad sanguínea; en el caso de que el tono sea verdoso podría avisar de la presencia de meconio, lo que tendría como consecuencia una hipoxia, es decir, que hay una privación de oxígeno y por tanto la posibilidad de que se esté produciendo un sufrimiento fetal; si por el contrario, el tono del líquido amniótico es rojizo esto querría decir que el feto se encuentra sin vida.

No entraña demasiados riesgos
La amnioscopia también puede usarse para tomar muestras de sangre del feto si se ha producido la ruptura de la bolsa de aguas, lo que podría generar problemas a la hora de dar a luz.

Esta prueba no resulta dolorosa pero si puede generar alguna molestia al dilatarse el cuello uterino en el momento en el que se introduce el amnioscopio. La duración no sobrepasa la media hora, en ocasiones ni siquiera llega a durar tanto, y no suele ser problemática, aunque sí existe el riesgo de que se produzca una rotura de la membrana placentaria. Una vez finalizada la prueba, la mujer embarazada podría tener molestias similares a las que se producen durante la regla”, aclara el Doctor Gabriel Cano.

Esta prueba no puede realizarse en mujeres que ya se han puesto de parto, si hay una infección en el cuello uterino o si se ha llevado a cabo una rotura antes de tiempo de la bolsa de aguas.

¿Estás embarazada?, ¿qué tipos de pruebas te has realizado además de las ecografías? Entra en nuestro foro

Más sobre: