Objetivo: prevenir el colesterol en los niños

Según la Asociación Española de Pediatría el 40% de los niños y adolescentes presentan problemas de sobrepeso o antecedentes familiares de hipercolesterolemia, lo que puede influir en que en un futuro padezcan colesterol alto

Si hasta hace unos años tener los niveles de colesterol altos, con los riesgos que ello conlleva, era un problema que normalmente sólo se circunscribía a la esfera de los adultos, desde hace relativamente poco tiempo se ha detectado que este trastorno está cada vez más presente en la población infantil y juvenil. Y es que según la Asociación Española de Pediatría se ha demostrado que la hipercolesterolemia y su principal consecuencia, la aterosclerosis (formación de placa de ateroma, es decir, acumulación de lípidos en la pared arterial) se inicia en la infancia, progresa en la adolescencia y se manifiesta en la edad adulta.
“La arterosclerosis es la principal causa de mortalidad en los países desarrollados y, por ello, se ha convertido en una prioridad la prevención de la misma desde el primer momento en el que se inicia, es decir, la infancia”, afirma el doctor Jaime Dalmau, coordinador del Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Esta es una de las razones que ha llevado a los pediatras a recomendar la realización de test o pruebas para conocer la determinación de los niveles de colesterol, en concreto el llamado colesterol malo, o LDL, a los niños (a partir de los dos años) y a los adolescentes con sobrepeso o cuyos padres padezcan hipercolesterolemia o enfermedad cardiovascular precoz. “Todavía no disponemos de resultados definitivos que nos permitan saber a partir de qué niveles de colesterol se acelera el proceso de arterosclerosis, pero sí conocemos que la mitad de los niños con valores elevados de colesterol continúan con hiperlipidemias en los años posteriores, con el riesgo que conlleva padecer de forma precoz problemas cardiovasculares. De ahí la importancia de identificar a esta población de riesgo para poder actuar en forma preventiva lo antes posible”.


Muy importante: que el niño adopte hábitos saludables
En principio, los pediatras han establecido que cuando el nivel de colesterol malo en sangre supera los 130 mg/dL, debe comenzarse con un tratamiento que, en un primer momento, se centrará en cambiar los hábitos de alimentación y estilo de vida por otros más saludables. Entre las principales recomendaciones estarían:

  • Realizar comidas adaptadas a las necesidades calóricas de los niños. Esto implica disminuir la ingesta total de grasa (carne, embutidos, mantequilla, quesos...), aumentar la calidad de grasa derivada de los pescados y aceite de oliva y reducir el consumo de colesterol que existe en alimentos como los huevos o la bollería industrial.
  • En aquellos casos en los que la cifra de colesterol es elevado, los especialistas aconsejan un seguimiento dietético-nutricional y la promoción del ejercicio físico.
  • Si a pesar de todo, los niveles de colesterol no bajan después de los 6-12 meses y se siguen manteniendo cifras elevadas de colesterol, el doctor Dalmau aconseja que se valore un tratamiento farmacológico a partir de los 10 años de edad.

¿Tu hijo ha padecido o padece este trastorno? ¿Crees que lleva una alimentación sana para prevenir este tipo de enfermedades?

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