¿Están relacionados los problemas oculares con el fracaso escolar?

Diagnosticar a tiempo un problema en la visión puede salvarnos del bajo rendimiento en el 'cole'



Las notas de parte de los 'profes', la falta de atención, los suspensos... Muchas veces la solución al problema del fracaso escolar está mucho más cerca de lo que pensamos. Al menos así lo explican los expertos en óptica y optometristas de España, quienes han coincidido en señalar que existe una fuerte relación entre el elevado índice de abandonos educativos en nuestro país (hasta un 31 por ciento, según los datos del Ministerio de Educación para el curso 2009-2010), y el hecho de que, en la mayoría de casos, los pequeños no son diagnosticados a tiempo cuando sufren de algún tipo de problema en la visión.

Según sus informes, hasta uno de cada tres casos de 'malas notas' podría deberse a este error de diagnosis: la despreocupación por la salud visual resulta significativa si se atiende al hecho de que sólo el 27 por ciento de las revisiones que se realizan corresponden a menores de 10 años. Un índice demasiado bajo, sobre todo si se tiene en cuenta que es en estas franjas de edad cuando los 'peques' comienzan a desarrollar un mayor desgaste visual tanto en el 'cole' como en casa: los desajustes en el aprendizaje de la lectura o las matemáticas a lo largo de la Educción Primaria pueden arrastrar consecuencias mayores una vez llegada la ESO, y, con ellas, el temido fracaso escolar.

Por esta razón, es importante para los padres conocer que no es sólo la falta de agudeza visual la que puede interferir en el estudio y atención de sus hijos: la amplitud y flexibilidad acomodativa del ojo, su capacidad de enfoque, la motricidad o la capacidad de percepción, son igualmente importantes, y, en la mayoría de casos, sólo detectadas bajo revisión profesional. Problemas como no poder ver la pizarra con claridad, o no enfocar el ojo correctamente a la hora de pasar de la pizarra al cuaderno, son habituales, y pueden corregirse o bien con las clásicas gafas, o, sencillamente, entrenando apropiadamente el ojo, en función de la diagnosis temprana que se haga de la visión del pequeño.

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