¿Puede tener mi hijo dientes al nacer?

No es algo demasiado común, pero sí es cierto que existen casos de bebés que, en el momento del nacimiento o en las primeras semanas de vida, cuentan con alguna pieza dental, lo que se conoce como dientes natales o neonatales

En la antigüedad, cuando se producía algún caso de este tipo, se consideraba que ese bebé era especial, se veía como algo muy positivo. En la actualidad, este “mito” se ha desechado y algunos estudios afirman que podría tratarse de una influencia de tipo hereditario.

Son más frecuentes los casos en mujeres que en hombres, y son los incisivos centrales inferiores los que tienen tendencia a aparecer de manera prematura.

Los dientes neonatales son muy poco comunes
“La presencia de dientes neonatales puede estar asociada a su vez con algunos síndromes, como los casos de niños con labio leporino, en los que sí es común que aparezcan”, afirma la odontóloga Lourdes García-Payo.

Aunque a primera vista estos dientes tienen un aspecto normal, al aparecer de manera prematura se interrumpe el proceso de mineralización y se muestran displásicos o hipomineralizados, lo que significa que tienen una tendencia mayor a sufrir desgaste y decolorarse.

Es necesario que se acuda al especialista, ya que es bastante probable que estas piezas dentales no tengan raíz y no estén fijados de manera normal, lo que podría ser un riesgo para el niño y podría correr el riesgo de tragárselo y provocarle la asfixia.


Extracción sencilla y sin consecuencias
Según García-Payo, “el crecimiento anómalo de estas piezas dentales pueden resultar incómodas para el bebé, ya que podría morderse la lengua. Además, también puede ser doloroso para la madre en el caso de que le esté amamantando, ya que podría lacerar el pecho”.

El especialista será el encargado de determinar qué debe hacerse con estos dientes natales o neonatales, porque también cabe la posibilidad de que el diente esté correctamente fijado y este riesgo no exista.

Lo que suele recomendarse es practicar una exodoncia, aunque es necesario que pasen al menos 10 días para que el recién nacido genere vitamina K, imprescindible para la formación del coágulo. “Esto no alteraría la erupción normal pues suelen ser supernumerarios (dientes de más)”, asegura García-Payo.

Al bebé se le aplicará anestesia local y una vez que se practique la extracción, se le solicitará a la madre que de forma inmediata le dé de mamar al bebé para que el pequeño se encuentre tranquilo y favorecer de esa manera la cicatrización.

¿Nació tu hijo con dientes neonatales? ¿Qué medidas tomásteis? Entra en nuestro foro

 

Más sobre: