'A mi hijo le han diagnosticado una pronación dolorosa, ¿en qué consiste?'

Aunque el nombre técnico resulta algo aparatoso, en realidad, esta lesión es algo leve, conocida también como “codo de niñera”. Es habitual entre los niños de entre 1 y 4 años y puede producirse de varias formas

La más común es al coger a los niños de las manos y elevarlos para ayudarlos a saltar el bordillo de la calle a modo de juego, cuando el niño no quiere caminar y los papás tiran de su mano o cuando el niño va cogido de la mano, tropieza, y para sujetarle se tira de su brazo para evitar que se caiga, etc.


Lesión leve pero muy dolorosa

El doctor Gabriel Cano, cirujano traumatólogo aconseja que “No se traccione el brazo del niño de la muñeca hacia arriba, de lo contrario podríamos sacarle del sitio la cabeza del radio que es cartilaginosa, lo que provocaría el cuadro conocido como pronación dolorosa".

Para los pequeños, este tipo de lesión resulta de lo más dolorosa y la manera en la que puede dar la cara es cuando el niño deja de mover el brazo y lo coloca pegado al cuerpo. En ocasiones incluso llega a sujetarlo con la otra mano.


El niño deja de mover el brazo

"El niño se queda con el brazo hacia abajo y no lo mueve, esta puede ser la señal de alarma que avise a los padres de que deben acudir al traumatólogo para que certifique que se trata de una pronación dolorosa”, afirma el doctor Cano.

Es bastante probable que si se le toca el brazo se queje y llore con bastante intensidad, ya que como comentábamos, resulta muy doloroso.

El niño no sabrá especificar con exactitud dónde se produce el dolor ya que será generalizado por todo el brazo. Antes de acudir al especialista, el problema parece que está localizado en el hombro o en la muñeca, sin embargo, tendrá que ser el médico el encargado de dar un diagnóstico.

Para solucionar este problema  es necesario colocar el ligamento en su lugar, lo que se conoce como reducción. Esta maniobra debe hacerla siempre un profesional si la lesión es reciente, al niño le dejará de doler de manera inmediata y recuperará la movilidad.

Si esta lesión se repite es probable que necesite de inmovilización, teniendo que colocar una férula durante aproximadamente entre 2 y 3 semanas, especialmente si el pequeño tiene los ligamentos de las articulaciones muy elásticos.

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