Aprender un segundo idioma: cuentos en inglés

Los niños son 'esponjas' a la hora de asimilar otras lenguas. Ayúdalos a través de actividades que les resulten lúdicas y divertidas

Que tus hijos comiencen a hablar un segundo idioma como el inglés, seguramente es una de las máximas preocupaciones que tienes en cuanto a lo que tiene que ver con su educación.

Si tu pareja y tú no tenéis facilidad a la hora de desenvolveros en este idioma, o al menos no la suficiente como para enseñar a vuestros hijos en casa, no os preocupéis, los niños son pequeñas esponjas capaces de absorber mucha información y asimilarla de manera sencilla. La mejor forma de hacerlo, a través de la diversión.

Verónica Minguito Orellano, logopeda y especialista en atención temprana y psicomotricidad asegura que “se ha demostrado por medio de estudios específicos que los niños tienen una gran capacidad para aprender idiomas hasta los seis años. Pasada esta etapa se continúa aprendiendo pero el esfuerzo necesario es mayor”.

Por este motivo, además de todo lo que puedan estudiar en el colegio y a través de las actividades extraescolares, una de las maneras más sencillas de ir introduciéndoles de manera positiva en el desarrollo de un nuevo idioma, es sin duda con la lectura de cuentos en inglés.

Una forma divertida de aprender
Muchos de ellos cuentan además con un apoyo auditivo a modo de CD que les ayudará a adquirir el acento y la pronunciación correcta del idioma.

A diferencia de los adultos, los niños sienten un especial entusiasmo a la hora de aprender un idioma. Para ellos, esta enseñanza se convierte en un auténtico reto que fomenta su autoestima y si, además, se les muestra de manera divertida puede ser una actividad extra que no les cueste ningún trabajo.

Verónica Minguito recomienda que: “todo aprendizaje debe enfocarse de una forma lúdica y divertida, sin obligar al niño a aprender; ya que si se enfoca como una obligación el niño ofrecerá resistencia”.

Si los niños son aún demasiado pequeños, los libros pueden ser de actividades como, por ejemplo, para colorear, aprendiendo de esa manera los diferentes tipos de colores y formas, lo que les ayudará a ir aprendiendo el vocabulario básico del nuevo idioma.

Cualquier actividad relacionada con los idiomas puede resultar positiva para el aprendizaje de los niños, pero en el caso de los cuentos, éstos forman parte de sus rutinas y es la forma más sencilla en la que podrán ir acercándose al conocimiento de un idioma que no es el suyo.


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