Teléfono móvil para los más pequeños, ¿sí o no?

Muchos padres se plantean la conveniencia de que sus hijos lo tengan

Ante esta cuestión, los padres no deben actuar de forma irracional, sin meditar con anterioridad a la compra los pros y los contras de que nuestros hijos tengan un teléfono móvil. Opiniones de expertos hay de todo tipo, por lo que se deben conocer y valorar dependiendo de cada caso concreto.

Motivaciones de los padres
Por una parte, es completamente lógico que los padres quieran tener contacto y control permanente sobre sus hijos, y que por este mismo motivo, vean el teléfono móvil como una opción muy atractiva.

La otra idea principal que manejan los padres es la de que a sus hijos no les falte de nada en comparación con el resto de niños. En nuestra sociedad, está muy extendida la creencia de “somos lo que tenemos” y esto puede llevarles a comprar de forma apresurada aparatos tecnológicos como mp3, cámaras de fotos o teléfonos móviles destinados a personas con mayor grado de madurez y responsabilidad.

Pero no debemos cegarnos con estas motivaciones y darles a nuestros hijos un móvil si no existe ninguna motivación real para tal fin. Existen otra serie de factores a evaluar que sin duda pueden determinar nuestra decisión final.

Qué aconsejan los expertos
Un teléfono móvil es un aparato no destinado para los niños pequeños. Los expertos aconsejan que se les compren cuando empiecen a salir solos por la calle, o sea, en la adolescencia. Antes de este momento será un gasto inútil, ya que no lo necesitan, puesto que siempre estarán vigilados por un adulto, ya sea en casa, en el colegio, por padres de amigos, familiares, monitores de actividades, etc.

Marisa Cid, profesora del Centro de Huérfanos de la Armada (CHA), de la Comunidad de Madrid, aconseja que los móviles entren a formar parte de la vida de nuestros hijos como pronto a partir de los 12 o 13 años de edad. Aunque en su opinión, tenerlos a tan temprana de edad no trae nada más que desventajas.

“Es aconsejable que los niños no lleven el móvil, o cualquier otro aparato electrónico, al colegio, ya que sólo provocan diferencias y discriminaciones entre los alumnos y pueden ser objeto de robo, peleas o cualquier otro conflicto”, nos comenta la profesora.

Además, un móvil puede influir directamente en su educación. Está comprobado que disminuyen la capacidad de concentración de los más pequeños, intervienen negativamente en los procesos de socialización, provocan aislamiento social y fomentan malos vicios en cuanto a la escritura, ya que se tiende a escribir mal y a acortar las palabras, provocando multitud de faltas de ortografía.

Por último, “los niños aún no son conscientes realmente del gasto que conlleva un teléfono, por lo que lo utilizan para todo. La principal excusa que emplean los padres para comprarlos es que quieren que sus hijos tengan lo mismo o más que los demás niños, fomentando entre ellos el consumismo y derroche”, opina Marisa Cid.

Si queremos evitar todos estos inconvenientes, debemos analizar todos estos factores antes de tomar nuestra decisión final.

¿Y tú? ¿Has comprado un móvil a tu hijo? Opina en nuestro foro.

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