Hacer deporte, una manera saludable de crecer

El auge de los videojuegos y los ordenadores ha hecho del sedentarismo el modo de vida de muchos jóvenes. Un círculo vicioso que hay que romper

Hacer ejercicio es fundamental, pero no nos referimos a competir, sino a realizar una actividad física como puro pasatiempo. Conseguir que el niño se mueva y que además disfrute de su tiempo libre será el mayor logro. Lo demás vendrá sólo.
El deporte es bueno no sólo para la salud física sino también para la mente. Sin embargo, fomentar esta práctica no consiste en apuntar al niño a clases extraescolares. La iniciativa debe empezar desde casa. Francisco Moreno Moreno, profesor de educación física y licenciado en pedagogía, hace hincapié en la necesidad de “mostrarles los beneficios del deporte. Los niños son como un espejo, hacen lo que ven. Si los papás disfrutan practicando algún deporte y dejan tiempo para realizar actividades al aire libre, el niño asumirá esos hábitos de conducta y acabará haciéndolo”.

¿Qué beneficios aporta el deporte?
Siempre hemos oído que practicar ejercicio ayuda al desarrollo físico y mental del niño. Pero nunca hemos conocido hasta qué punto llevar a cabo una actividad física puede llegar a ser óptimo para la salud. Un niño que practica deporte mejora su capacidad psicomotora, previene problemas respiratorios como el asma y mejora su crecimiento.
Si esa actividad física se realiza en grupo, el niño entenderá la dinámica de pertenecer a una “sociedad”, de respetar unas reglas y de velar por los intereses de los demás. Será más colaborador, más sociable y perderá la timidez.
Y además le enseñará una gran lección, no siempre se puede ganar. Francisco Moreno Moreno advierte: “La competición no es buena para los niños. Lo ideal sería que entendiesen el deporte como un juego donde a veces se gana y otras se pierde. Es importante que el niño comprenda que puede haber alguien mejor que él y que por eso, merece ser el ganador”.

¿Qué deporte elijo?
Cuando el niño todavía no puede decidir por sí mismo, las elecciones que tomen sus tutores pasarán a estructurar su dinámica. Por eso, es realmente importante conocer los gustos y las preferencias del niño, así como su edad y sexo, para poder escoger una actividad física que, además de proporcionarle salud, le permita disfrutar.
Francisco Moreno Moreno, profesor de educación física y licenciado en pedagogía, argumenta que “la decisión de los padres será siempre adecuada. El sentido común y el amor por nuestros hijos son suficientes ingredientes para alcanzar el éxito. El niño irá desarrollando el gusto por el deporte a medida que sienta afinidad a él”. De esta manera, disfrutará mientras cuida su salud y pronto aprenderá los beneficios de moverse. Anima a tu hijo a practicar un deporte, estar en forma es estar sano.

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