Cambios en el cuerpo tras el parto

Tener un hijo es una experiencia importantísima que te cambia la vida por completo. Prepárate para los cambios físicos y una nueva mentalidad.

El embarazo es una de las cosas más bonitas que le puede ocurrir a una mujer. Traer una nueva vida es algo maravilloso y siempre una alegria. Las cosas nunca serán iguales y tu cuerpo tampoco, se producirán cambios y nunca volverá a ser el mismo aunque de todos los cambios que se producen durante el embarazo algunos permanecen mientras que otros con el paso del tiempo se van quitando.

Alteraciones que desaparecen

Entre las más corrientes se encuentran las manchas de la piel, la caída del pelo, la tripa abultada... todas ellas van desapareciendo durante el posparto. La caída del pelo después del embarazo es algo muy normal y que preocupa mucho a la mujeres. Al respecto, la ginecóloga Carmen Álvarez nos explica la razón que propicia esta caída tan repentina: “ el motivo principal es que se regenera continuamente, pero en el período del embarazo esta regeneración se paraliza y es después del parto cuando comienza otra vez, por ello la caída es mucho más acusada en este momento”. Pero no te alarmes porque es algo normal y en los dos o tres primeros meses posteriores al parto volverás a recuperar el estado normal de tu cuero cabelludo. En caso de que la caída no se frenara, puedes incluir dentro de tu alimentación, explica Álvarez, “un complejo vitamínico rico en hierro y cisteina que activa los folículos pilosos y además se puede tomar sin ningún problema durante el periodo de lactancia sin riesgo para el bebé”.

Otro factor visible después del embarazo es la aparición de la celulitis producida en su mayor parte por la retención de líquidos, por lo que lo más recomendable es beber mucho líquido y no permanecer de pie un tiempo excesivo. Salir a caminar todos los dias es un buen ejercicio y no supone un esfuerzo excesivo.

La mayor parte de la grasa que el organismo almacena en el cuerpo para generar la leche se sitúa en la parte superior de la tripa. Debido a esto, la cintura después del parto es más ancha y en la mayor parte de los casos es casi imposible reducir y tener como antaño, aunque no ocurre siempre.


Alteraciones físicas permanentes

Aunque la mayoría de estas alteraciones físicas suelen desaparecer con el paso de los meses, hay algunas permanentes que no van a remitir.

Una de ellas son las estrías, que se debe a la distensión excesiva y rápida de la piel, fundamentalmente en la barriga y pechos.

Las varices son también una de las marcas físicas que aparecen después del embarazo y que permanecen. Álvarez explica que “la razón principal de su aparición se debe a que durante el embarazo aumenta la cantidad de sangre que circula por el cuerpo para favorecer el crecimiento de la placenta. Esta aumento de sangre provoca una dilatación de los vasos sanguíneos de manera que esa mayor sangre que circula por la zona de las pierna incrementa la aparición de éstas”.

Y, por último, el cambio permanente más importante es el de la mentalidad. Tener un hijo es una experiencia muy importante que te cambia la vida por completo. Ahora vives sólo para él, para cuidarle, para prestarle toda la atención que necesita y es en eso en lo que tienes que pensar y no en los cambios que ha sufrido tu cuerpo tanto para bien como para mal.

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