Navidad para los más pequeños

Crea un ambiente especial para los ‘reyes de la casa’. Disfrutarás como ellos y vivirás una Navidad mágica.

Las vacaciones de Navidad se acercan, pero no para todos son igual de placenteras. Es cierto, no tienes que ir a trabajar pero los niños están en casa y parecen ansiosos por disfrutar; y a ti te toca encargarte de la cena de Nochebuena o simplemente quieres relajarte. ¿A qué estrategia podemos recurrir para que ellos estén contentos y entretenidos y nosotros tengamos margen para elaborar una cena en condiciones?

Si echamos la vista atrás, recordamos unas navidades llenas de emociones, en la que la familia creaba un ambiente mágico donde la intriga de los regalos podía convertir la noche de Reyes en el día más esperado del año. Y ahora es el momento de asegurarnos de que nuestros hijos disfrutarán tanto de estas fiestas como lo hicimos nosotros en su día.

Muchos municipios de España ponen a disposición de sus residentes campamentos de Navidad. Tal y como explica Elsa Peña Raso, especialista en audición y lenguaje del Colegio Maestro Ávila, “en ellos, los niños pasan toda la mañana con monitores de tiempo libre, descubriendo nuevos juegos y haciendo amigos. Realizan talleres artísticos, actividades deportivas e incluso preparan excursiones” Desgraciadamente, esta práctica no está disponible para todos, así que algunas mamás tenemos que agilizar nuestra mente para despertar en los niños el interés por la Navidad.

Pero no desfallezcas, porque hoy te proponemos algunas soluciones para conseguir que los niños disfruten de sus vacaciones, al mismo tiempo que tú disfrutas de las tuyas. La maestra del Colegio Maestro Ávila recomienda que “elijamos actividades lúdicas a través de las cuales los niños desarrollen sus habilidades físicas y creativas sin darse cuenta”.

Saca tu lado más artístico

Una casa con niños tiene más ambiente navideño, es más familiar. Aprovecha esta oportunidad y disfruta con ellos. Si todavía no has decorado la casa, no has montado el belén ni has puesto el árbol de Navidad, convence a tus hijos para que te ayuden.

En el caso del belén, puedes proponerles hacer uno con plastilina. Decoraréis el escenario donde se va a situar el belén, lo más adecuado sería utilizar su cuarto de juegos; y para ello utilizaréis ramitas, flores, arena, musgo, papel albal y todo lo que vuestra imaginación os permita. Luego los niños serán los encargados de dar forma a los personajes y entre todos lo colocaréis.

Y si del árbol se trata, podéis disfrutar toda una mañana haciendo elementos de decoración para el abeto. Algunos ejemplos muy socorridos, como pueden ser las piñas metalizadas y las estrellas de purpurina.

En el caso de las primeras, Elsa Peña Raso, especialista en audición y lenguaje del Colegio Maestro Ávila, nos explica que “se trata una actividad muy sencilla. Simplemente pintaremos piñas de piñones con pintura metalizada: doradas, plateadas y de color cobre.” Y las estrellas, podéis dibujarlas sobre cartón, recortarlas cuidadosamente y después de embadurnarlas con cola, aplicar purpurina en polvo del color que más os guste.

Un, dos, tres...¡Acción!

Y para que los reyes de la casa no pierdan ni un minuto aburriéndose, una gran idea es realizar una obra de teatro con ellos. Podemos buscar un cuento de Navidad en Internet y repartir los papeles entre los niños, aunque si algún adulto se anima siempre será bienvenido.

La especialista en audición y lenguaje, Elsa Peña, nos aconseja “repartir los papeles una vez terminada la cena para asegurarnos de que comerán todo y se portarán bien en la mesa”. Así pues, tras el postre, a cada uno se le repartirá su papel y se explicará su cometido en el cuento. Un buen consejo puede ser dejar que los niños preparen su propio disfraz, así estarán entretenidos mientras los mayores se realajan en la sobremesa. Para aumentar su motivación, podemos darles sábanas viejas, cortinas, coronas, ropa vieja, algunos peluches para la decoración, cartulinas y rotuladores.

La profesora del Maestro Ávila asegura que “a los niños les gusta escenificar y acaparar la atención de los mayores. Esta actividad es una buenisima solución para las cenas familiares”.

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