'Mi hijo todavía no habla'

No hay que alarmarse a la mínima, ya que cada niño adquiere el habla a su propio ritmo

Lo habitual es que los niños comiencen a desarrollar de una forma u otra el lenguaje al cumplir el año. Muchos pequeños son capaces de hacerlo de una manera mucho más clara que otros, algo que dependerá mucho tanto de sus capacidades como de la velocidad a la que se esté produciendo su desarrollo.

Sin embargo, cuando el niño cumple aproximadamente los 18 meses y sigue sin hablar, señalando las cosas con el dedo y sin realizar ningún avance en el desarrollo lingüístico, será necesario ponerse alerta ya que podría tener algún tipo de problema.

Varias causas
Es importante vigilar el comportamiento y las actitudes de los niños a partir de los 12 meses y observar atentamente si están utilizando su voz para relacionarse. Los babuceos y ruiditos, que tanto les gusta a los papás escuchar, son etapas tempranas en el desarrollo del habla. En ese sentido, es probable que los bebés que lo observan todo atentamente pero que son incapaces de reaccionar a los sonidos puedan sufrir algún tipo de pérdida de la audición.

“En algunos niños con retrasos en el habla, éste viene provocado porque existe una comunicación ineficaz en las zonas del cerebro responsables del lenguaje. Al pequeño le resulta complicado usar la lengua, los labios y la mandíbula para emitir sonidos. El habla puede ser el único problema o venir acompañado de otra serie de problemas de motricidad, como la incapacidad para alimentarse. Este tipo de retrasos podría ofrecer a los padres la pista de que el niño tiene un retraso más generalizado” apunta Verónica Minguito Orellano, logopeda y especialista en estimulación temprana y psicomotricidad.

Señales de alarma
Los padres deberían ponerse alerta en el momento en el que surgen las siguientes señales en el comportamiento de sus niños:

- Cumplidos ya los 18 meses, el niño prefiere comunicarse mediante gestos antes que vocalizar y expresarse a través del habla.
- A esta misma edad es incapaz de imitar sonidos.
- Es incapaz de crear frases de manera autónoma y espontánea, sólo es capaz de imitar el habla.
- Es incapaz de usar el lenguaje oral para comunicarse más allá de algunas necesidades simples. Su vocabulario cuenta con muy pocas palabras y las repite de forma constante.
- No entiende instrucciones sencillas.
- Su tono de voz es demasiado ronco y nasal para una criatura tan pequeña.

“En general los papás y las personas más cercanas han de comprender prácticamente la mitad de todo lo que dice el niño cuando éste cuenta con 2 años. A los 3, las tres cuartas partes del habla y a los 4, incluso los que no tienen relación con él de manera habitual deben entenderlo a la perfección. Si este proceso no se desarrolla de esta manera, lo ideal es consultar con un profesional” asegura Verónica Minguito Orellano.

No resulta conveniente demorar la visita al médico cuando el niño no se expresa con normalidad a su edad. Algunos progenitores gastan un tiempo muy valioso en la vana tarea de esperar que en algún momento comience a hablar de manera normal, esta actitud sólo entorpecerá el desarrollo normal del pequeño.

Y tú ¿conoces algún caso de este tipo? Comenta y opina en nuestro foro el tema con el resto de lectoras.

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