¿Necesita mi hijo un profesor particular?

A veces un pequeño refuerzo en casa puede hacer milagros por una asignatura que dábamos por perdida

null

Hay veces en que no basta con ‘hincar los codos’ para sacar adelante una asignatura: las matemáticas o el ingles, dos de los huesos más duros de roer de la etapa escolar, suelen atragantarse a más de un niño durante la educación primaria. Si el fracaso se repite una y otra vez, muchas veces surge la pregunta clave entre los padres: ¿necesita mi hijo un profesor particular?

Ante todo, antes de responder o tomar una decisión, es necesario preguntarse qué tipo de ayudas o carencias tiene el pequeño, para, en caso de optar por una academia o un tutor particular, elijamos lo más adecuado para él. ¿Se trata solo de una asignatura? ¿Tiende a ‘coleccionar’ suspensos trimestre tras trimestre? ¿Hace los deberes solo? Es importante, además, tener en cuenta la rapidez con la que los niños se acomodan a los cambios: si vas a poner un refuerzo en casa, déjale bien claro que es algo temporal, y que, una vez mejore, terminará. Muchos niños con refuerzo escolar tienden a volverse menos proactivos en el cole, porque saben que, si no entienden algo, tras la hora de la merienda se lo explicarán y repetirán cuantas veces sea necesario. ¿Lo mejor? Antes de tomar una decisión, habla con el profesor de la asignatura en cuestión, y deja que te aconseje sobre si cree necesario una ayuda extra para sacar adelante el curso.

Por último, es importante elegir con cuidado dónde y quién va a llevar a cabo la tutoría: por un lado, la clásica academia, donde un profesor imparte clases a una media de seis a diez niños, y que cuenta con la ventaja de que el pequeño se siente acompañado y no el 'bicho raro’ de la clase. El inconveniente: por norma general, el precio es una mensualidad fija, por lo que si os saltáis una clase es difícil de recuperar. Además, al ser un grupo grande, la atención al alumno es mucho menor.

La segunda opción más popular son las clases en casa: generalmente impartidas por estudiantes universitarios o recién licenciados, son mucho más personalizadas, por lo que el tiempo se aprovecha más. El precio de cada clase se acuerda con cada profesor, con la ventaja de que se paga por clase impartida.

Por último, la solución intermedia son los profesores que dan clase a grupos muy reducidos, de tres a cinco alumnos, en un entorno privado, casi siempre su casa. Su principal ventaja: las clases se articulan como un grupo de trabajo, por lo que suelen ser bastante productivas, dinamicas e interesantes. El principal inconveniente es que este tipo de clases particulares no son faciles de encontrar, y, ademas, no siempre el profesor vive en un radio lo suficientemente cercano, por lo que hay que contar con los desplazamientos, los horarios de ida y vuelta, los costes extra...

¿Crees que es bueno proporcionar un refuerzo extra para ayudar a los peques con las tareas del cole? Opina sobre este y otros temas de educacion infantil en el foro de hola.com

Más sobre

Regístrate para comentar