12 NOVIEMBRE 2009

Los reflejos de los bebés

Los niños desarrollan durante los primeros meses de vida una serie de respuestas automáticas ante determinados estímulos

Ampliar
Según la especialista Verónica Minguito, 'Los reflejos son la muestra de que el desarrollo se va dando de forma adecuada, en el caso de que persistan en el tiempo o que no apareciera ninguno de ellos será necesaria una observación por parte del especialista'.
 

La sensación que nos provoca un recién nacido es la de indefensión; le observamos tan pequeño y vulnerable que en muchas ocasiones provoca respeto cogerles en brazos, bañarlos o vestirlos. Ésta es una sensación muy común, especialmente en los padres primerizos, que tienen la sensación de que sus bebés son de cristal y pueden romperse en cualquier momento.

Sin embargo, pese a lo que nos pueda parecer, los niños cuentan con un instinto de supervivencia que les hace protegerse ante ciertos factores externos y desarrollan una serie de respuestas automáticas ante determinados estímulos.

 

Cuando aparecen y cuando desaparecen

Algunos de los reflejos con los que cuenta el recién nacido, y que se pueden considerar de mayor importancia, son los siguientes:

- Reflejo de succión. Lo habitual es que éste aparezca ante el pezón de la madre, la tetina del biberón o incluso su propia manita. Surge cuando el niño cuenta con unos 7 u 8 meses de gestación y va disminuyendo aproximadamente a los 6 meses, cuando comienza a utilizar la cuchara y va dejando de mamar o el biberón.

En ese largo camino de conquista de la cuchara, conviene tener muy presente el consejo de Verónica Minguito Orellano, logopeda y especialista en atención temprana y psicomotricidad: “Para estimular al bebe mientras se le da de comer, se puede colocar la tetina del biberón o, en el caso de que se le amamante, el pezón en las comisuras de los labios para obligarles a girar la cabeza y buscar de esa forma la fuente de alimento”.

- Reflejo de Moro o reflejo del abrazo. En este caso, los padres habrán podido observar en más de una ocasión como el bebé abre y cierra los brazos como respuesta a un movimiento brusco de la cabeza y del cuello que cause la retroflexión de éste. Es una reacción provocada por el susto. Suele desaparecer alrededor del sexto mes de vida.



Comienzan a controlar su cuerpo

- Reflejo de prensión o agarre (grasping). En el momento en el que se ejerce una presión en la palma de la mano del recién nacido, ésta se cierra con fuerza de manera inmediata. Se conoce como reflejo de agarre o presión palmar y tiende a la desaparición en torno al sexto mes, cuando el niño comienza a coger y soltar objetos de manera voluntaria.

Existen más reflejos que el niño va modificando con el paso del tiempo, éstos son solo algunos ejemplos.

En ese sentido, Minguito Orellano afirma que “estos reflejos son la muestra de que el desarrollo se va dando de forma adecuada, en el caso de que persistan en el tiempo o que no apareciera ninguno de ellos será necesaria una observación por parte del especialista”.

Como podemos observar, al llegar a los seis meses los bebés comienzan a experimentar diversos cambios. Éstos están motivados por la evolución en el control de su propio cuerpo y, por lo tanto, en su desarrollo de manera positiva y sana.

¿Has observado en tu bebé que estos reflejos se han prolongado excesivamente en el tiempo? Coméntalo en nuestros foros

- - -

Dale "Me gusta" a nuestra página de ¡HOLA! en Facebook

Más noticias sobre...