Prevenir las caries de tus hijos es sencillo

Que tus hijos tengan una dentadura sana y una perfecta salud dental requiere, además de unos cuidados higiénicos notables, una preocupación por su tipo de alimentación

Prevenir la aparición de caries en los pequeños no es algo tan complicado; solamente es necesario seguir una serie de consejos y rutinas que facilitarán que los niños puedan lucir una sonrisa perfecta, no solo en la etapa infantil sino también en la adulta. Acudir al dentista debe convertirse en una obligación más, ya que además de darles instrucciones para el cepillado de los dientes, éste podrá diagnosticar algún problema imperceptible para los padres, que cogido a tiempo puede evitar complicaciones a la larga.

 

Alimentación sana, dientes sanos

Una de las principales causas que provocan la caries es la frecuencia de consumo de azúcares y/o ácidos en la dieta, como por ejemplo los como refrescos, las golosinas, chocolates, etc.  Este tipo de alimentos, según aconseja la odontóloga Lourdes García-Payo, “deben ser ofrecidos por norma general a los niños a modo de recompensas. Por ejemplo, se les puedan dar durante los fines de semana e intentar sustituirlos durante el resto de la semana por vegetales como las zanahorias, quesitos o frutas, como las manzanas que también contienes azúcares, pero no refinados, que son los que provocan la caries”.

Así pues, para que los niños no lleguen a sufrir el problema de las caries resulta mucho más eficaz prevenirlas que curarlas, ya que es más complicado tratarlas en el momento en el que ya están presentes en los dientes.



Saber cómo limpiarse los dientes

La educación de los padres es básica para la correcta explicación de la limpieza de los dientes a los niños. Si los papás conocen perfectamente la técnica, conseguirán que sus hijos la asimilen como una tarea más que llevar a cabo durante el día sobre su higiene, como ducharse o lavarse el pelo.  En ese sentido, García – Payo hace la siguiente recomendación: “Una importante causa de la aparición de caries es la falta de higiene oral o, por el contrario, una higiene deficiente, por eso es importante asegurarse, no solo de que ésta se realiza de forma diaria, sino que se lleva a cabo de manera efectiva”.

La limpieza dental para que sea efectiva debe ser realizada tras las comidas, con la misma frecuencia que lavamos las manos antes de comer. Si poco a poco se les enseña esto a los niños, con el paso del tiempo, no será necesario recordarles esta obligación, ya que lo tomarán como una rutina más.

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