Visitas prenatales al médico: adiós a la ansiedad y el miedo

Una vez que se confirme tu embarazo deberás acudir a médico periódicamente para llevarlo convenientemente controlado

Tan pronto como creas estar embarazada, lo más inteligente es visitar al médico. Para entonces, probablemente te habrás hecho en casa un test de embarazo (o dos o tres), con el objetivo de estar completamente segura. En cualquier caso, no esperes a tener más de dos faltas para visitarle. Si no has consultado a un especialista antes de quedarte embarazada, te hará el mismo tipo de preguntas y te dará los mismos consejos que si lo hubieras hecho. En la consulta, confirmará tu embarazo con un examen obstétrico.
Incluso podrá usar ultrasonidos para darte una primera e inolvidable imagen del feto. El latido del bebé es un hito, ya que significa que las probabilidades de aborto durante el embarazo disminuyen considerablemente.


Complicaciones y cambios

En esta visita y en las posteriores, se te pedirá una muestra de orina para comprobar que no hay signos de dos de las más comunes complicaciones del embarazo: la diabetes gestacional y la preeclamsia –relacionada con la presión arterial alta durante el embarazo-.

Otra cosa muy distinta son los cambios que se producirán en tu cuerpo, tan normales como inevitables, tal y como describe el ex presidente de la Asociación Española de Pediatría y catedrático de esta disciplina, Manuel Cruz Hernández: “Como se retienen líquidos, puede notarse algo entumecida y con tendencia al mareo o, lo que es peor, con náuseas e incluso vómitos, sobre todo por las mañanas. Poco a poco desparecerán y el mejor remedio es no tener ansiedad, ni angustia, ni miedo”.


Visitas cada vez más frecuentes

El resto de visitas prenatales al médico se realizarán, por norma general, una vez al mes durante los siete primeros meses. En el octavo, la visita pasará a realizarse cada 15 días, y en el último, deberás ver a tu especialista una vez por semana.  Los chequeos prenatales suelen ser visitas breves en las que se comprueba tu presión sanguínea y tu peso. El médico o la enfermera controlarán el tamaño del útero y escucharán los latidos del corazón del feto.

Desde el punto de vista médico, en estas visitas prenatales es importante determinar, con tanta precisión como sea posible, la edad del feto. Esto ayudará a decidir cómo interpretar los síntomas o cómo tratarlos si aparecen más adelante.



Un momento para relajarse

Desde el punto de vista de los padres, la rutina de las visitas prenatales puede ser el momento para tranquilizarse, obtener respuestas a preguntas y buscar consejos relativos a las molestias.  En el transcurso del embarazo, el médico o la enfermera pueden hacer alusión a clases de parto, para dar el pecho, de grupos de padres, de cuidados del bebé o de asistentes de parto. También pueden sugerirte o ayudarte a la hora de elegir un médico para tu hijo después del parto.

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