'Voy a tener un bebé, pero... ¿nacerá sano?

Tener un hijo es, sin ninguna duda, una de las grandes aventuras de la vida; un viaje épico hacia mundos nuevos de amor, emoción, resistencia y, en ocasiones, miedo

El entusiasmo y los nervios iniciales de los futuros padres a menudo suelen mezclarse con una constante preocupación por la salud de su futuro retoño. Sin embargo, no hay por qué tener miedo.

En una aplastante mayoría de los casos, los bebés nacen sanos y fuertes. Si a las estadísticas les sumamos unos cuantos consejos, la probabilidad de que los bebés tengan un comienzo de vida saludable será elevadísima.


Ser padres, cosa de dos

Por supuesto, cuidarse no es una cuestión que ataña únicamente a las mujeres embarazadas; también es extrapolable a los futuros padres y a las parejas que planean adoptar un niño o a las que tienen intención de concebir en algún momento de su vida.

Tener hábitos correctos de salud puede ayudar a que los hijos de todos los futuros padres crezcan de una forma saludable. Por ejemplo, si en una casa nadie fuma, el bebé será menos propenso a padecer asma, bronquitis, infecciones de oído y otras enfermedades. Por todo ello, adquirir buenos hábitos de salud influirá decisivamente en la vida del futuro bebé y será más llevadero y sencillo si son los dos miembros de la pareja los que se esfuerzan en adquirir juntos esos nuevos hábitos.


No conviene martirizarse

Una cuestión fundamental es no inquietarse en exceso. En este sentido, si ya estás embarazada y hasta ahora no te has cuidado lo suficiente, no te martirices, más vale tarde que nunca. De igual modo, tampoco conviene darle excesivas vueltas a los riesgos que todo embarazo conlleva. Tal y como recomienda el doctor Steven A. Dowshen, pediatra especializado en endocrinología, “una vez que cuides esas cosas que puedes controlar, intenta relajarte y disfrutar de este momento de espera y expectación”.

Lo cierto es que en ningún embarazo existen garantías absolutas en lo que se refiere a la salud. Así como la mayoría de los bebés nacen saludables sin importar lo que los padres hagan, algunos tienen problemas independientemente de los hábitos de sus progenitores. En gran parte de los casos, no hay forma de que los padres lo hubieran prevenido. En otras palabras, nadie tiene la culpa. Todo lo que puedes hacer en relación a tu salud, y especialmente a la de tu futuro bebé, es seguir los consejos de tu especialista. Y eso no es poco.

Y tú, ¿eres de las personas que te obsesionas por la futura salud de tu bebé? Coméntalo en nuestro foro

Más sobre: