Cómo lograr una correcta recuperación posparto

¿Le gustaría conocer cuáles son los cambios que experimenta la mujer después de dar a luz y qué recomendaciones debe seguir para recuperarse toralmente? Resuelva sus dudas de la mano del doctor Eduardo Junco.

Este periodo, que se extiende desde el momento en el que termina el parto, con la expulsión de la placenta, hasta la completa normalización del organismo femenino, recibe el nombre de puerperio. Durante el mismo se produce una involución de los órganos que se habían modificado para permitir el desarrollo del embarazo, particularmente el útero. Además, los senos sufren una preparación fisiológica para la lactania y la matriz deja de ser palpable a través de la pared abdominal.

Por otro lado, durante los tres primeros días el flujo vaginal es sanguinolento, después se vuelve seroso y diez días más tarde, es blanco-amarillento. En caso de que siga habiendo sangre pasado este periodo de tiempo, es posible que se deba a la retención de fragmentos del tejido placentario. En cualquier caso, conviene someterse a un examen médico completo a los 30 días del parto.

Para contribuir a que la mujer recupere su figura y tono muscular, se recomienda que practique diferentes ejercicios, sobre todo, para fortalecer algunas estructuras musculares especialmente afectadas como el abdomen o la región perineal. Gimnasia, natación, pilates, baile y yoga son algunas de las actividades más recomendables, una vez que hayan pasado 6 u 8 semanas desde el momento de dar a luz y siempre bajo supervisión médica. La alimentación es otro aspecto a tener en cuenta, por lo que también se tiene que intentar seguir una dieta lo más equilibrada posible, aunque comiendo de todo.

El cuerpo debe mantenerse sano, pero la mente no iba a ser menos. No en vano, la depresión postparto se da en una de cada diez mujeres que da a luz y, aunque suele aparecer en el primer mes tras el parto, puede producirse hasta en el sexto mes. Para evitar este mal, el doctor Eduardo Junco ofrece unos prácticos consejos:

. Buscar apoyo en las personas más cercanas y de confianza.

. Relacionarse con otras madres recientes, las experiencias compartidas pueden ser muy valiosas.

. Ser precavida y acudir a clases de preparación para el parto puede ser una buena medida, más si se acude con la pareja.

. En caso de sentirse triste, irritable, con falta de apetito, cansada, angustiada o con trastornos del sueño, consultar con el médico lo antes posible. Detectar este tipo de problema a tiempo puede resultar crucial para un adecuado abordaje terapéutico.

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