Cómo cuidar la piel de los niños durante los meses de calor

La doctora Pérez Gala resuelve sus dudas sobre protección solar infantil

El verano está a la vuelta de la esquina y con él, las vacaciones en el mar junto a un compañero inseparable, el sol. Para evitar que los niños se quemen o sufran una insolación mientras juegan en la playa, la Doctora Pérez Gala, responsable de Dermatología Pediátrica de la clínica Ruber de Madrid, aconseja a los papás sobre cómo deben cuidar la piel de sus hijos durante esta época del año.

¿Qué cuidados generales son necesarios a la hora de exponer a los niños al sol?
Se sabe que el efecto de la radiación solar es acumulativo durante toda nuestra vida, y que la piel de los niños es extremadamente sensible, sobre todo en aquéllos con piel más blanca. Es por tanto indispensable evitar exponerlos en las horas de máxima radiación, entre las 12:00-16:00 horas aproximadamente, deben usar ropas adecuadas (oscuras o tupidas) que cubran bien las zonas expuestas durante la mayor parte del tiempo, gorro, gafas de sol y deben usar filtros solares físicos de amplio espectro de factor 30 o superior (la mayoría están marcados como "pediátricos"). Éstos se deben aplicar 30 minutos antes de la exposición solar y habitualmente se componen de partículas micronizadas de titanio o de zinc que se asientan en la superficie de la piel y reflejan las radiaciones ultravioletas como pequeños espejos.

¿A partir de qué edad se puede emplear un filtro solar?
Se aconseja que a los bebés menores de seis meses se les mantenga fuera de la luz directa del sol y no se recomienda usar un fotoprotector hasta pasada esta edad. Algunos autores han recomendados pantalla solar en las zonas mas vulnerable, sólo en casos en los que sea inevitable la exposición solar. En cualquier caso, se recomienda limitar las exposiciones en niños menores de 3 años.

¿Es necesario re-aplicar aquéllos filtros que son "resistentes al agua"?
La indicación "resistente al agua" sólo nos informa de que el fotoprotector se mantiene algo más sobre la piel, sin embargo, la piscina, la playa o el sudor van eliminando esta protección. Haga que su pequeño se aplique de nuevo el producto por lo menos cada dos o tres horas. De hecho, se considera como una regla general para todo tipo de productos solares, ya sean resistentes al agua o no.
Tampoco olvide aplicar nuevamente el producto en los pies, orejas y nariz de su niño, pues estas áreas se olvidan y se queman frecuentemente.

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