¿Cómo garantizar la salud dental de los niños?

El diagnóstico precoz es la clave para evitar problemas bucodentales

Cuidar la salud dental de los más pequeños de la casa debe ser una de las prioridades de los papás, pero lo cierto es que en la mayoría de las ocasiones los niños no acuden al dentista hasta que no pronuncian el temido ‘mamá, me duele una muela’, es decir, una vez que el problema ya existe y no queda más remedio que realizar un tratamiento algo más agresivo que si la dolencia se hubiera detectado con antelación.

Esto conlleva, normalmente, que el niño se muestre reacio a colaborar en la consulta del dentista o que le coja miedo, según señala el doctor Alberto Canábez.

Para evitar todo ello, lo ideal es un diagnóstico precoz, por lo que conviene que el niño comience a ir al ortopediatra (dentista especializado en el cuidado de la dentición de los más jóvenes) con la erupción del primer diente, siempre que no exista antes ningún problema odontológico urgente.

A partir de la primera visita, la recomendación es realizar un seguimiento de prevención, acudiendo al ortopediatra cada seis meses. Estas primeras sesiones sirven también para dar a los papás algunos consejos sobre higiene bucal y pautas alimenticias para evitar caries y otras enfermedades orales de sus hijos.

Así, según señalan los expertos de Procter&Gamble, multinacional dedicada entre otras actividades al cuidado de la higiene dental, los padres deben evitar dar dulces y bebidas azucaradas a los niños. Además, los 'peques' se tienen que cepillar los dientes con dentífricos especiales para ellos y con un cepillo de filamentos suaves, que se cambiará cada tres meses o cuando los filamentos empiecen a desgastarse.

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