Alimentación infantil equilibrada, ¿una asignatura pendiente para los papás?

Le damos las claves para prevenir la obesidad infantil y lograr que los 'peques' sigan una dieta saludable

¿Sabía que la dieta que siguen los niños desde que comienzan a ingerir sólidos hasta los siete años es clave para determinar si acabarán por ser obesos cuando sean mayores? Es más, muchos ‘peques’ ya manifiestan un claro sobrepeso a tan tierna edad, lo que puede desembocar en enfermedades como la prediabetes, el hígado graso o la dislipemia. Por no hablar de los problemas psicológicos que conlleva la obesidad infantil, ya que los pequeños que la padecen suelen sufrir un alto índice de acoso escolar.

Por todo ello hay que procurar establecer unas rutinas alimenticias saludables desde la infancia además de animar al niño a que practique algún deporte. El hecho de que los 'papás' también cuiden aquello que comen es un incentivo fundamental para que sus hijos se convenzan de los beneficios de una alimentación equilibrada.

Sin embargo, los especialistas suelen ser contrarios a establecer grandes restricciones en la dieta infantil, ya que se corre el riesgo de perjudicar el desarrollo físico y neuronal del niño. Eso sí, todos están de acuerdo en señalar la necesidad de limitar el consumo de refrescos, zumos envasados, bollería y snacks, ya que son productos hipoglucémicos o que contienen una gran cantidad de grasas saturadas y trans.

Por el contrario, otros alimentos que siempre han estado 'mal vistos' como la pizza o las hamburguesas no tienen por qué ser estrictamente perjudiciales para los más pequeños de la casa. Según señala un estudio elaborado por Madrid Salud, los niños pueden tomar estos productos un par de veces por semana, aunque con ellos se debe sustituir a una comida. Además, para compensar, se tiene que aumentar la cantidad de frutas y verduras que los 'peques' ingieran en esos días.

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