Balnearios, fuente de salud también para los niños

Sus tratamientos infantiles pueden contribuir a curar enfermedades respiratorias o de la piel, así como la ansiedad o el nerviosismo

Hasta hace poco tiempo la mayoría de los clientes de los balnearios eran adultos, sin embargo, en los últimos años, cada vez más niños acuden a estos centros tanto con una finalidad recreativa como para beneficiarse de las propiedades de las aguas termales y curar determinadas patologías, usando siempre estos tratamientos como un complemento dentro de una estrategia terapéutica global.

Las enfermedades respiratorias como las afecciones broncolpulmonares son la primera causa médica por la que los más pequeños de la casa acuden a los balnearios, seguida de cerca por las enfermedades de la piel, como la dermatitis atópica. Otras patologías para las que se recomienda el uso minero-medicinal es el retraso en el crecimiento, la apatía, la falta de apetito, el nerviosismo, la ansiedad e incluso la hiperactividad infantil.

Uno de los veteranos en la cura termal, el balneario de Mondariz, es también uno de los más preocupados por introducir este tipo de tratamientos y programas especiales para niños. Además, cuenta con instalaciones y zonas de ocio especialmente pensadas para ellos y permite el acceso de los 'peques' al Palacio del Agua (una de sus instalaciones termales) a partir de los tres años.

El Hesperia Balneario de Guitiriz (Lugo) ha puesto el acento en el aspecto lúdico de estos centros y ha creado un club termal infantil que consta de piscina con cascada y tobogán, área de recreo y patio con columpios. Un grupo de monitores se encarga de cuidar en todo momento a los pequeños, que podrán utilizar zapatillas y albornoces a su medida.

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