¿Sabe si su hijo tiene piojos?

Descubra cómo detectarlos y cómo acabar con ellos

Con la llegada del nuevo curso, los niños retoman su ritmo de vida habitual. Vuelven las clases, las actividades extraescolares y los juegos con sus amiguitos del ‘cole’. Precisamente cuando pasan tanto tiempo junto a otros niños de su edad, puede aparecer un problema muy típico entre los ‘peques’ en esta época del año: los piojos. Le damos algunos consejos para detectarlos y hacerles desaparecer.

Cuando los niños tienen piojos suelen quejarse de picores en la cabeza, debidos a la reacción del organismo ante la saliva que inoculan estos insectos en la piel. Generalmente, se encuentran en la zona de la nuca y detrás de las orejas, donde la temperatura es más constante y el pelo sufre menos roturas. Sin embargo, muchas veces son difíciles de localizar. ¿La solución? Utilizar un peine de púas finas con el que los ‘papás’ podrán detectar la presencia de huevecillos o liendres.

El mecanismo de transmisión más común es de cabeza a cabeza. Además, el utilizar gorros, peines o bufandas de otros niños también favorece el contagio. Para evitarlo, conviene recomendar a sus hijos que no compartan este tipo de objetos con sus amigos. También ayuda que los pequeños lleven el pelo corto o recogido cuando están en el colegio.

Si se ha dado cuenta de que su hijo tiene piojos, existe un tratamiento muy eficaz para deshacerse de ellos. Se trata de las sustancia peliculicidas, es decir, lociones contra los parásitos. Lo ideal es aplicarlas sobre la cabeza del niño cuando ésta esté seca, ya que la propia grasa del cuero cabelludo facilita la actuación del producto. Se recomienda dejar la loción de 8 a 10 horas antes de retirarla con un champú específico para los piojos. Además, una vez que hemos lavado la cabeza al pequeño hay que utilizar el peine de púas estrechas para peinarle desde la raíz a las puntas y arrastrar las posibles liendres adheridas al cabello.

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