¿Sabe si necesita gafas?

Cuidar la salud visual de los niños es la asignatura pendiente de muchos papás cuando comienza el nuevo curso

Al acercase la vuelta al ‘cole’, los papás tienen que estar pendientes de las matrículas, de los libros, de las actividades extraescolares de sus hijos... pero, muchas veces se olvidan de un detalle básico para la salud de los niños y que seguro contribuiría a mejorar su rendimiento escolar: la salud visual.

Algunos pequeños tienen que hacer verdaderos esfuerzos por descifrar lo que está escrito en la pizarra o en sus cuadernos, lo que, muchas veces, repercute en las notas. Para prevenir este problema, antes de empezar el colegio conviene que los niños se sometan a una revisión en el oftalmólogo.

Si el pequeño necesita usar gafas, es probable que al principio se muestre reacio. Para evitarlo, conviene que el niño acuda a la óptica y sea él mismo quien elija el modelo que más le guste. Los dibujos, los colores y las formas divertidas, especialmente pensadas para los más pequeños de la casa, dejan atrás la época en la que las gafas de cristales gruesos y enormes monturas eran el panorama habitual de la óptica infantil. Ahora hay más variedad y mejores diseños. Por eso, aunque al principio su hijo se vea ‘raro’ cuando se mire en el espejo, no tardará en acostumbrarse a su nuevo ‘look’.

Como los niños no paran nunca de jugar, se aconseja que las gafas lleven cristales irrompibles, que son los que mejor se adaptan al ritmo de los ‘peques’. En cuanto a la posibilidad de utilizar lentillas, si bien es cierto que se trata de un producto cada vez más habitual entre los más jóvenes, no se recomienda su uso hasta que se llega a la adolescencia, ya que se requiere un cierto grado de responsabilidad a la hora de su conservación y limpieza.

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