Niños atópicos: cada vez más

La delicada piel de los bebés se irrita con facilidad. Si se convierte en algo frecuente puede dar lugar a la dermatitis atópica, un problema que afecta cada vez a más niños y que requiere armarse de buenas cremas.

Uno de los problemas dermatológicos infantiles más frecuente es el de la dermatitis atópica, afección caracterizada por una hipersensibilidad y sequedad excesiva de la piel, con efectos que van desde grandes picores, irritaciones hasta incluso llagas.

El tratamiento dependerá de la edad del niño y de la severidad de los síntomas, que afortunadamente suelen ir remitiendo a medida que se hace mayor. Lo más importante es ayudar a la piel tomando diversas medidas de precaución. Evite los baños largos y con agua caliente, y después, use una crema extraemoliente por todo el cuerpo. En la medida de lo posible, conviene mantener una humedad y una temperatura ambientes constantes.

Use detergentes suaves y aclare bien la ropa, e intente que en caso de irritación, el niño no se rasque. El uso de jabones de avena, aguas termales con poderes calmantes y cremas muy grasas ayudan a aliviar estos síntomas y a evitar que puedan ir a más. En caso de infección, será el dermatólogo quien prescriba el tratamiento más adecuado.

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