El llorar se va a acabar: ¡fuera nudos!

Al ser muy fino, el pelo de los niños se enreda con facilidad, lo que provoca más de un 'drama' familiar.

La experta peluquera Loida Zamuz nos regala algunos trucos para resolver estas situaciones conflictivas:
- Las fórmulas de los champús infantiles están pensadas para no escocer si entran en los ojos. Son además especialmente suaves, para no agredir su delicado cuero cabelludo.
- Usar gel de baño como champú no es grave si se hace ocasionalmente. Siempre es mejor recurrir a productos pensados para cumplir ambas funciones.
- Los champús "dos en uno" (base lavante más suavizante) son una excelente opción para el cabello largo, ya que ahorran tiempo y más de una lágrima. Sin embargo, pueden dejar el pelo más lacio de lo habitual.
- Conviene usar peines de púas anchas, comenzando siempre desde abajo y subiendo progresivamente a medida que se va desenredando.
- El acondicionador es un producto ideal para desenredar y dar brillo, especialmente en las niñas de pelo largo y rizado. Una buena opción son los acondicionadores sin aclarado, que se aplican tras el lavado en pelo secado con toalla.

En el agua, los enredos no son cosa de niños
Por desgracia, aún son demasiado frecuentes los accidentes de pequeños cuyo cabello se enreda en desagües, tuberías o filtros de depuradoras de bañeras o piscinas, a veces con consecuencias trágicas. Por eso, es extremadamente importante proteger a los niños de pelo largo con gorros de baño o coletas que mantengan el cabello recogido.

NO SE DEBE...
- Dar tirones al pelo mojado, ya que es cuando más fácilmente se rompe.
- Usar gomas que corten o rompan el cabello, sino usar siempre coleteros protegidos.
- Abusar de la colonia para peinar a los niños, ya que contiene un poco de alcohol y puede secar el cabello.
- Dormir con el pelo mojado.
- Luchar contra los remolinos a toda costa: vienen determinados genéticamente, por la disposición y forma de crecimiento del cabello.

Y SI SE PUEDE...
- Lavar el cabello a diario si el niño suda mucho o tiene el pelo muy graso, como puede suceder en la adolescencia.
- Cortar el cabello de los bebés a partir de las dos semanas.
- Dejar el pelo más largo para que así pese más y disimule los remolinos.
- Usar productos de fijación específicos para niños que ayuden a dar forma a su cabello. Las aguas de peinado son muy cómodas y prácticas para el pelo muy alborotado.

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