Consejos para que los ‘peques’ disfruten del sol sin ningún peligro

Una crema solar de factor alto, aplicada de manera generosa cada dos horas, es la clave para evitar quemaduras e insolaciones

Cuando llega el calor, las familias se preparan para disfrutar plenamente de las vacaciones. Sin embargo, elegir hotel en la playa o renovar el armario de los ‘peques’ con ropa fresquita no será la única misión de los papás durante el verano. Lo más importante es cuidar la delicada piel de sus hijos y evitar las insolaciones. Para ello, contamos con algunos aliados. Cremas protectoras, gorras con visera y gafas de sol se convertirán en los mejores amigos de los niños durante estos meses.

Para aquellos que tengan dudas sobre cómo proteger a los más pequeños y evitar que se quemen, existen ciertas reglas básicas que no se deben olvidar:

. La crema solar se aplica de forma abundante media hora antes de la exposición al sol sin dejar ninguna zona del cuerpo del niño desprotegida.

. Cada dos horas, hay que reaplicar el solar, así como tras los chapuzones prolongados, aunque el producto sea resistente al agua.

. Los primeros días que se vaya a la playa o la piscina, la exposición al sol debe ser de corta duración.

. Las cremas que se utilicen tienen que ser de alta protección, con filtros entre 18 y 30 IP.

. Hay que evitar que el niño tome el sol en las horas centrales del día (de 11 de la mañana a 4 de la tarde) y reforzar la protección en las zonas más sensibles de su cuerpo como la nariz o los hombros.

. El pequeño debe beber abundante agua y otros líquidos para evitar la deshidratación y las insolaciones.

. De vuelta a casa, lo ideal es aplicarle una crema ‘after sun’.

Siguiendo estos consejos seguro que su hijo estará siempre protegido y podrá disfrutar del verano de una manera saludable.

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