Mimos para su piel a la hora del baño

Es importante no exagerar con la higiene del bebé para evitar problemas cutáneos

Pocas cosas son tan deliciosas como el olor de un niño recién bañado, su frescor y la ternura de sus gestos y la suavidad de su piel. Pero… de lo bueno también se puede abusar. Porque, aunque suene duro, los niños deben estar algo sucios. Y no, esto no es un anuncio de detergente: es simplemente la conclusión a la que están llegando pediatras y dermatólogos ante el aumento de los problemas cutáneos de los más pequeños, a menudo agravados por un exceso de celo a la hora del baño.

Al nacer, su piel apenas tiene glándulas sebáceas ni sudoríparas (responsables de la aparición de la grasa cutánea y del sudor), por lo que su manto hidrolipídico es muy frágil. Eso significa que la piel tiene menos capacidad de defensa, y su equilibrio se altera fácilmente, como sucede en los baños prolongados o cuando se usan jabones agresivos.

Baños, los justos
El exceso de higiene puede ser tan perjudicial como su carencia. Y cuanto más seca o frágil sea la piel del niño, más cuidado ha de tenerse en no pasarse con el agua y jabón. En general, para el baño diario (corto y con agua templada) basta con enjabonar las áreas que se ensucian más, como los genitales, y en el resto del cuerpo, usar sólo agua. Cada dos o tres días ya se puede enjabonar todo el cuerpo, usando siempre un producto específico para su piel.

Cuidados tras el agua
Al secar al bebé es importante no frotar ni hacer gestos vigorosos con la toalla. Hay que secarle mediante toquecitos suaves, cuidadosos, absorbiendo el agua con cuidado y prestando especial atención a los pliegues cutáneos. Después, la aplicación de una crema hidratante ayuda a reforzar ese débil manto hidrolipídico, manteniendo más protegida la piel. El uso regular de un producto emoliente mejora su epidermis y si, además, la tiene delicada, se puede vaporizar primero un agua termal (por ejemplo, la de Uriage, isotónica y muy calmante; o la de La Roche Posay, ambas en farmacias) y después extender la crema, para sellar ese agua en la piel.

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