Heridas: cómo reconocerlas y la mejor forma de curarlas

Le damos todas las claves para actuar de manera eficaz ante los accidentes caseros

Son imparables, se pasan todo el día corriendo de un lado para otro o jugando con sus juguetes favoritos, señal de que están sanos y en pleno crecimiento. Pero, en muchas ocasiones, sufren pequeños accidentes, caídas o golpes, que se deben curar con cuidado.

La firma de productos de primeros auxilios Hansaplast recomienda que lo primero que hay que hacer es realizar un pequeño diagnóstico de la herida para identificar si es grave o simple. Así, si es grave lo mejor es acudir, lo antes posible, a un hospital; pero si la herida es sencilla se puede curar en casa con un pequeño botiquín.

Además, esta conocida marca, también ha clasificado las heridas simples en dos grupos y nos da las claves para reconocerlas:

Rozadura o frición
  • Son superficiales.

  • Provocan un sangrado leve en la piel.

  • Este tipo de heridas suelen encontrarse en las extremidades debido a las caídas, principalmente en rodillas, codos y manos.


  • Cortes y rasguños
  • Heridas de poca profundidad.

  • Producidas por objetos punzantes o cortantes.

  • Sangrado abundante.

  • El 60 % de estos cortes suelen tener lugar en las manos o en los brazos.


  • A la hora de curarlas, sólo tiene que tener cuidado en desinfectarse bien las manos y en tener cuidado para no dañar al pequeño. Para ello, debe seguir estos tres pasos:

    - Lavarse las manos con jabón o con algún líquido antiséptico.
    - Limpiar la herida desde el centro hasta el exterior con unas compresas y algún tipo de desinfectante.
    - Cubrir con una tirita o apósito.

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