Niños bien protegidos también en verano

Evitar la insolación, saber reconocer los síntomas de una reacción alérgica, utilizar una silla de seguridad adecuada para viajar...Tome nota de estos consejos para tener un verano sin sobresaltos.

Según el doctor Manuel Casanova Bellido, vicepresidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP), "el niño, sobre todo el de corta edad, es más propenso a la deshidratación que el adulto". La única fórmula para evitar un golpe de calor o la insolación es proteger al niño del sol y aportarle una cantidad suficiente de líquido. También en esta época del año se incrementan algunas patologías como la gastroenteritis, debida a la ingesta de alimentos mal conservados; o los cortes de digestión, ocasionados por contrastes bruscos de temperaturas al meterse en el agua o tomar bebidas frías durante la digestión; éstos son especialmente peligrosos si se producen cuando el niño está en el agua porque pueden ser la causa de ahogamientos. Las picaduras de insectos son muchas veces ineludibles en la época estival, para prevenirlas o saber cómo actuar en el caso de que ocurra hay que tomar nota de algunos consejos:

  • Se deberá vigilar que no haya ningún avispero o panal de abejas cerca.
  • Evitar que el niño utilice jabones, desodorante y champús perfumados, así como usar ropa clara, que atrae menos a los insectos.
  • Si los mosquitos deciden atacar y hay inflamación, lavar la zona afectada con agua y jabón y aplicar frío para bajar la inflamación son los consejos más eficaces; por el contrario, hay que aplicar calor si lo que predomina es el dolor; si la reacción es más grave hay que acudir a un servicio de urgencias.

    ¡Cuidado con el sol! Los niños son especialmente sensibles a la exposición solar, por lo que hay que evitar:

  • Exposiciones directas en los menores de 6 años.
  • Evitar la franja horaria que va de las 12 del mediodía a las 4 de la tarde.
  • Cuando se exponga al sol debe haberse aplicado la protección solar 30 minutos antes.

    Con el verano también llegan los viajes largos, y con ellos el aburrimiento de los niños en el coche. Para evitarlo se aconseja realizar los trayectos durante las horas más frescas del día para que los niños puedan ir durmiendo. Además, debe utilizarse una silla de seguridad adecuada al peso y estatura del niño, hasta que alcance los 36 kg de peso o 1,50 m de estatura (en torno a los 12 años de edad), a partir de entonces se debe utilizar el cinturón de seguridad.

    Más sobre: