¡Ojo con el sol!

Crema solar, sombrero, gafas... les mostramos todas las claves para defender a sus hijos del sol

Para la playa, para la piscina o simplemente para salir de paseo. Durante los meses de verano hay que proteger a los niños del sol a todas horas.

A continuación, le mostramos las siete recomendaciones básicas para conseguir una buena protección para su hijo.

  • De 12:00 a 16:00 horas, los rayos UVB son 150 veces más intensos y, por tanto, más profundamente penetran en la piel. Por eso hay que evitar el sol a esas horas.


  • No basta con un protector solar: es importante cubrirlos también con ropa, que ha de ser fresca pero opaca. Cuanto más oscura, más eficaz en esta tarea. Cuidado con la ropa mojada: permite que penetre el doble de radiación UVB que la ropa seca. Conviene llevar camisetas de repuesto.


  • Es importantísimo que los niños lleven sombreros de ala ancha, que les cubran también las orejas y la nuca. A ellos les suelen gustar las gorras, pero éstas les dejan desprotegidos.


  • Las gafas de sol para niños no son sólo un complemento que les sienta bien: son imprescindibles para cuidar sus ojos.


  • El índice de protección solar para niños debe ser como mínimo de 15.


  • La crema solar debe aplicarse media hora antes de la exposición, nunca al llegar a la playa.


  • A los niños hay que reaplicarles el protector solar hasta el aburrimiento, pues aun usando fórmulas resistentes al agua y a la arena, sus constantes chapuzones exigen más cuidado.


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