Masaje infantil: salud para los más pequeños al alcance de la mano

Les mostramos todas las claves para que se convierta en el masajista de su hijo

  • Después, puede darle la vuelta al bebé para trabajar la espalda. Con la palma de la mano plana, recorra primero su columna, y después, amplíe el movimiento desde la nuca hasta los pies. También puede mover las palmas por los lados de su cuerpecito, desde debajo de los brazos hasta las plantas de los pies.


  • De nuevo boca arriba, se reestablece el contacto visual y se comienza a masajear su cabecita. Haciendo círculos con las yemas de los dedos, se le acaricia desde las sienes hasta la barbilla.


  • Trabaje la zona de la mandíbula, especialmente cuando esté en plena dentición. Con las yemas de los pulgares, siga la línea de la mandíbula inferior y superior para relajar tensiones.


  • Trabaje ahora los brazos, comenzando por los hombros y acabando en las manos. Dedique a estas últimas especial atención, trabajando los dedos uno a uno (tire de cada dedito con suavidad y con un gesto en espiral desde la base hacia la yema) y haciendo movimientos circulares con el pulgar en el centro de la palma.


  • Finalice con las piernas, siempre desde el tronco hacia los pies. Masajee la planta con suavidad, estirándolos delicadamente.
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