Diversión sobre ruedas para toda la familia

España cuenta con multitud de circuitos de carreras para que los niños disfruten de una divertida tarde al volante

La afición por las carreras de coches también ha llegado a los pequeños de la casa. Por eso, cada vez son más los circuitos que han incluido en sus instalaciones una pequeña pista para que los niños (de 5 a 14 años) se sientan, por un rato, como auténticos pilotos.

Así, en Madrid, el reconocido piloto Carlos Sainz nos presenta un gran circuito (Karting Indoor Carlos Sainz), de 450 metros, diseñado por él mismo. Aquí, todos los niños que quieran probar su habilidad al volante pueden subirse a un kart y dar una vuelta. Mientras, los más expertos tendrán la oportunidad de participar en diferentes carreras y campeonatos que organizan los fines de semana. Eso sí, para conducir es imprescindible llevar puesto un mono y un casco, que se puede alquilar en el mismo circuito.

También en Madrid, concretamente en el centro comercial Xanadú, nos encontramos con Fórmula Cero, el primer circuito de la capital cubierto, donde, con sus divertidos mini-karts, los niños menores de 15 años se lo pasarán en grande.

Si nos trasladamos hasta Barcelona podemos comprobar que en la capital catalana también hay bastante afición por el mundo de los coches de carreras. Indoor Karting Barcelona es el circuito más conocido de la Ciudad Condal; y es que tanto sus cuidadas instalaciones (preparadas para celebrar cumpleaños, reuniones, comidas, etc) como sus modernos coches hacen las delicias de cualquiera.

Todavía en Cataluña, exactamente en la Costa Dorada, los que quieran disfrutar de un día en los karts pueden acudir a Karting Altafulla. Un encantador circuito ideal para toda la familia, ya que posee una pista de mayores y otra de pequeños. Además, ofrece unos excelentes cursillos de conducción a todos los niños que sueñan con convertirse en unos auténticos ‘Fernando Alonso’.

Ocio Kart es el circuito para los niños de Bilbao. Ochocientos cincuenta metros de asfalto pensados para que los ‘peques’ disfruten con el acelerador y el volante. Al igual que en el resto de circuitos, la seguridad es un punto muy importante. Por eso, además de ser obligatorio el mono y el casco, todo el recinto está protegido con ruedas y salidas de pista de grava. Y, después de la carrera, pueden tomarse un refresco en su agradable cafetería, justo a pie de pista.

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