Turismo fluvial: navegando entre canales

Esta forma de viajar permite disfrutar, sin prisas y en familia, de maravillosos paisajes y encantadores pueblos

Casas flotantes
Los barcos se alquilan equipados; se podría decir que son verdaderos apartamentos flotantes. Todos ellos están dotados de cocina, agua caliente, calefacción, todo el menaje necesario, además de ropa de cama y toallas.

Otra importante ventaja es que se pueden llevar a bordo bicicletas, estupendas para poder hacer excursiones por los alrededores. Y es que, junto al barco, la empresa de alquiler facilita información sobre las posibles rutas que se pueden seguir (con las diferentes esclusas que hay que pasar) y una pequeña guía gourmet con todos los restaurantes de la zona que se vaya a visitar. Tan sólo hay que decidirse por algunas de las regiones francesas con canales navegables. Y, la verdad, no resulta fácil, porque todas ellas son, verdaderamente, muy atractivas.

Rutas y pueblos con mucho encanto
Si decide navegar, por ejemplo, por los canales de Borgoña, el Sancerrois y el Franco Condado tendrá oportunidad de conocer el corazón de Francia. Abadías, catedrales, ciudades, pueblos medievales salpican un suave paisaje de colinas, llenos de parajes pintorescos donde la gastronomía y, ¡cómo no!, el vino se cuentan entre los más famosos del mundo. En caso de que quiera atravesar los canales del Midi (unos de los más importantes de Francia), sepa que podrá adentrarse por el legendario país de los cátaros y visitar ciudades tan célebres como Carcassonne o Toulouse.

Más sobre

Regístrate para comentar