Locas por el brillo

No hay niña que le falte en su neceser un 'gloss' para pintar sus labios. Un artículo que se ha convertido en el último grito en cosméticos para adolescentes

  • En invierno, en climas muy secos o cuando hay mucho sol, es una buena idea que en vez de gloss las jovencitas lleven un bálsamo labial con color. Gracias a su contenido en grasa protege mejor, y puede ser una excelente ayuda para evitar labios resecos o cortados y pellejitos. Hay que tener en cuenta que la piel de los labios es en realidad una semimucosa, extremadamente fina, sin glándulas sebáceas ni melanina, y por ello muy frágil. Usar un bálsamo con frecuencia es la mejor manera de mantenerlos en buen estado.


  • Conviene que las más jovencitas, que suelen tener problemas de granitos, no se extiendan el gloss más que por el centro de los labios, evitando llegar al contorno. Si no, es fácil que aparezcan algunos granitos e impurezas extra por el contacto con los cuerpos grasos de los brillos.


  • Hay chicas que tienen los labios muy claritos o su contorno poco definido. En ese caso, y para ocasiones especiales, les puede venir bien definir el contorno y rellenar toda la superficie de la boca muy suavemente con un lápiz delineador del mismo color de los labios. Así se verán más definidos. Lo más importante es encontrar un lápiz en un tono muy, muy suave, que se vea natural.


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