Y de postre... ¡fruta!

Le damos algunos trucos para que sus hijos aprendan a comer este delicioso y nutritivo alimento

¿Qué pasaría si todos los días le permitiera a su hijo tomar el postre que él desee? Seguro que en la mayoría de los casos el pequeño se decantaría por alimentos dulces y prefabricados, como por ejemplo, tartas, helados, flanes, natillas..., y nunca elegirían tomar una pieza de fruta. Por eso, es muy importante educar y concienciar a los niños desde edades muy tempranas de la importancia de este alimento en la dieta.

Sus llamativos colores, su sabor, en algunos casos, poco dulce, y el problema de pelar y partir la fruta son las principales causas por la que los niños rehúsan a tomarla como postre. Pero la fruta es una de las mayores fuentes de vitaminas y minerales que tenemos. Por ejemplo, la ingesta de una naranja diaria proporciona la cantidad total de vitamina C que se necesita al día. Además contiene mucha fibra. Al igual que el kiwi, otra fruta que, por otra parte, puede presumir de aportar al organismo minerales como el sodio, el potasio, o el fósforo. La manzana también se recomienda en la dieta infantil ya que, además de ser rica en vitaminas y minerales, contiene azúcares, en su mayoría fructosa. Otras frutas que tampoco deben faltar en su alimentación para que los ‘peques’ crezcan sanos y fuertes son el plátano, la pera, las fresas, los melocotones.

Pero, ¿qué podemos hacer para que los niños aprendan a comerla y la disfruten y valoren como es debido? Tome nota:

  • Quitarle la piel y partirla en trozos pequeños.
  • Mezclarla con un yogur.
  • Presentarla en trocitos con azúcar por encima para endulzarla un poco.
  • Hacer una rica macedonia con varias frutas de temporada.
  • Presentar la fruta con formas divertidas.



  • A continuación, le ofrecemos algunas nutritivas recetas que harán que sus hijos se 'chupen los dedos'.

    Macedonia de frutas
    Gelatina de frutas
    Brocheta de frutas
    Muesli con yogur y frutas

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