Aprender a comer bien, la asignatura pendiente

Cuidar los hábitos alimenticios del niño resulta fundamental para prevenir posibles enfermedades como la obesidad, la diabetes o la hipertensión

Tortilla francesa: Es un plato muy socorrido y tradicional. De fácil preparación, suele ser una de las comidas preferidas por los niños. Las proteínas de la clara de huevo están consideradas, bajo el punto de vista biológico, como las más completas y ricas para la alimentación infantil.

Lentejas guisadas: Las lentejas tienen bien ganada su fama como alimento adecuado para los niños. No hay nutricionista que no las recomiende. Su alto contenido en hierro, mineral muy necesario para el crecimiento, hace de ellas una legumbre indispensable en estas edades.

Albóndigas con arroz: Plato clásico, muy energético, asocia una alta cantidad de proteínas con abundantes hidratos de carbono. Además, la carne picada en forma de albóndigas es una manera más atractiva para que a los niños les 'entre por los ojos' este alimento.

Ensaladilla rusa: Basa su prestigio dietético en sus componentes: patata, zanahoria, judías verdes, guisantes, maíz, etc. Todos ellos, alimentos de origen vegetal que aportan fibra y vitaminas. Si la prepara con salsa mayonesa, resultará un plato más energético.

Macedonia de frutas: Los niños suelen tomar menos fruta de la deseable. Su sabor, en ocasiones ácido, y el tener que pelar las piezas hacen que les cueste tomarla. Por este motivo, la macedonia es una estupenda manera de aficionar a los niños a comer este tipo de alimentos.

Tarta de chocolate: Universalmente aceptado por los pequeños, el chocolate resulta muy energético y contiene abundante cantidad de azúcares y de grasa de origen vegetal. Como postre o merienda, son muy pocos los niños que pueden resistirse a esta delicia gastronómica.

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