Cuidados básicos para la recta final del embarazo

Le contamos, mes a mes, los cambios que se producen en el organismo de la madre y la progresiva evolución del feto

NOVENO MES:
Cambios maternos: el embarazo está llegando a su fin. Recuerde que a partir de la semana 36 se considera que llega a término o pretérmino, de modo que ya no sería prematuro. El aumento de volumen es ahora muy rápido. La piel se ve forzada y el uso de cremas hidratantes y antiestrías es obligado. Si va a dar el pecho tiene que prepararlo con una crema específica antigrietas. Es conveniente el uso de ropas holgadas y zapatos de tacón bajo. Los paseos y la gimnasia de preparto son muy recomendables.

Hay que tenerlo todo previsto: la canastilla del bebé, los elementos de higiene para la clínica, los papeles del seguro, y, sobre todo, tenga localizado a su ginecólogo.

Cambios fetales: el niño se ha colocado cabeza abajo. Aumenta rápidamente de peso, alrededor de un kilo en este último mes. Los signos ecográficos, como el tamaño de la placenta y la maduración fetal, indican al ginecólogo la necesidad o no de la inducción al parto.

Controles médicos: en este último mes, las ecografías pueden ser muy frecuentes. Es también posible la monitorización materno-fetal para controlar a la madre y al niño. Hay que estar muy alerta por si se produjera una rotura prematura de las membranas. Pueden presentarse contracciones esporádicas y de poca intensidad del útero, provocadas por el aumento de su volumen. En estos días, el contacto con su ginecólogo debe ser permanente.

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